Cuqui Piñeiro y Xulio Gil, nueva suma de a+b

VIGO

30 mar 2011 . Actualizado a las 13:12 h.

1Cuqui Piñeiro está en capilla. El próximo día 2 (19 horas, rúa de Galicia, 28) inaugura espacio expositivo A Guarda, a+b, proyecto que no va a colisionar con su Artebronce de toda la vida. Para estrenar esa suma (a+b), que comparte con Isabel Riego, ha elegido a Xulio Gil. Aunque conociéndolos a ambos lo más seguro es que se hayan elegido mutuamente.

Puede decirse que la muestra es también un estreno para Xulio, en realidad un reestreno, ya que supone su regreso al retrato, un tema recurrente en su ya larga trayectoria que, a ratos, se ha trocado en conceptual.

El título que ha elegido para este trabajo, Matrilineal, se explica solo. «La sociedad actual es más matriarcal que nunca», me decía hace unas semanas mientras preparaba la exposición. Sostiene que son ellas (nosotras) las transmisoras del acervo familiar, del ajuar de la vida.

Eso es lo que va a encontrar el espectador, vida y mujeres, diferentes generaciones de mujeres, de campo y de ciudad, amas de casa y trabajadoras por cuenta ajena... En los ojos de todas ellas Xulio confiesa haber descubierto «la secular sabiduría de la paciencia, la perseverancia y la renuncia orgullosa».

Memoria

2«Sin memoria no se puede construir». La frase es de Marisa Ilarri que, según me cuenta, le ha gustado especialmente el gesto que tuvo hace unos días José Ballesta a propósito de la inauguración de la nueva pinacoteca municipal. Hizo una mención especial a Ángel Ilarri, el que fuera durante más de 40 años (1938-1979) director y conservador del museo, gracias a cuya gestión puede presumir hoy el Concello de contar con la colección más importante de pintura gallega.

Ilarri llegó a Castrelos un año después de su apertura y aquella sería su casa (literal, porque residía en el pazo) hasta su jubilación. Puso todo su empeño en mejorar las instalaciones y, sobre todo, en hacerse con una importante colección de arte.

En el recuerdo

3Otra que ha hecho memoria cuando tuvo noticia de la muerte de Félix Morales es la amiga Carmen Parada. Recuerda que este periodista, maestro de periodistas, residió en Vigo en los 60 y 70, durante su etapa de director del desaparecido El Pueblo Gallego. Aunque llevaba tiempo residiendo en Madrid, se consideraba un vigués más y a esta ciudad regresaba todos los veranos.

Era ahora director de la Fundación Francisco Franco, a pesar de que como saben los que le conocían, dice Carmen, «era un hombre muy liberal, que cuando dirigió el diario vigués autorizó colaboraciones que le causaron problemas con la censura». Añade que recopiló para la historia documentos en posesión de la familia del dictador que, sin su dedicación, quizá hubieran quedado ocultos para siempre. A su lado se hicieron en Vigo profesionales como Pedro Rodríguez, Segundo Mariño los fotógrafos Arjones o la propia Carmen Parada.