El Dépor hace terapia mental

rubén ventureira A CORUÑA / LA VOZ

VIGO

El pasado 27 de octubre, el Dépor estaba en situación desesperada. Estaba penúltimo en la tabla a tres puntos de la salvación y aún escocía el repaso (3-0) sufrido ante un recién ascendido, la Real. El equipo se encontraba en Haro (La Rioja). Pese a la situación clasificatoria, aquel fue el entrenamiento más divertido de la temporada. El preparador físico, Eduardo Domínguez, propuso una serie de juegos (una variación del pilla-pilla, un partido de baloncesto sin canasta...) que hicieron olvidar a los jugadores el drama deportivo. Al día siguiente, el equipo jugó un excelente partido copero en Pamplona e inició su resurrección.

Aquel día se inició una racha que salvó la cabeza de Lotina y colocó al equipo a ocho puntos del descenso (en la jornada 17). Ahora quedan nueve partidos y la situación es parecida: está dos puntos sobre el descenso y viene de perder en casa contra un rival directo, el Levante.

La plantilla se ejercitará hoy en un escenario insólito: el polideportivo de Cocheras. Los jugadores practicarán balonmano y baloncesto. Domínguez apunta que «se trata de buscar algún tipo de alternativa desde el punto de vista psicológico para que la gente limpie un poco la cabeza, lo que se puede lograr variando cosas», en este caso las tareas a realizar y el escenario. Una sesión de terapia mental en busca de otra resurrección.