Dos vigueses profundizan en el bache celeste

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

Iago Falque y Diego Mariño fueron los mejores del Villarreal B en Balaídos.

13 mar 2011 . Actualizado a las 15:07 h.

La tercera derrota consecutiva del conjunto de Paco Herrera tuvo como protagonistas a dos vigueses del Villarreal B: Iago Falqué y Diego Mariño. Entre los dos lograron amargar la jornada del reencuentro de la afición celeste con su capitán, Borja Oubiña. El día clave para levantarse de una semana aciaga, y el momento en el que el Betis ha vuelto a apretar el acelerador para superar a los célticos en la tabla.

Los dos jugadores locales del cuadro castellonense fueron los más destacados de su equipo. El portero porque una y otra vez en los primeros minutos desbarató todo lo que le cayó en sus manos, y el segundo porque hizo el tanto de la victoria e incluso estuvo cerca de obrar un segundo tanto. El hecho de que no celebrara el gol le valió a Falqué para salir despedido con algunos pitos pero con mayoría de aplausos de la grada de Balaídos.

La falta de efectividad

El Celta realizó media docena de disparos a puerta en el primer cuarto de hora. Esto significa triplicar los números que el equipo vigués hizo en todo el partido en Alcorcón. Sin embargo, otra vez careció de efectividad, su reiterado mal de las últimas jornadas. Le está costando hacer gol, y una prueba es que en las tres últimas jornadas solo ha logrado un tanto. David está algo ofuscado, y el resto de compañeros tampoco le están ayudando a repartir el peso.

El dibujo de siempre

Paco Herrera tenía claro que era mejor tocar lo justo el equipo. Por eso prácticamente no varió en los cambios obligados en su formación. Apostó por lo mismo, pero con distintas piezas. El problema es que su esquema le vale mientras el marcador no está en contra. En ese momento ya se vio obligado a cambiar. Ahí es donde encontró dificultades, y su apuesta salió mal. El retrasar a Trashorras le creó muchos problemas, y la acumulación de jugadores ofensivos provocó un atasco mayúsculo.

Los cambios no aportan

El cuadro vigués se estaba caracterizando por tener un banquillo que le daba una gran aportación. Con la lesión y paulatina desaparición del equipo de Joan Tomás, el Celta perdió uno de esos revulsivos. Además Michu ha empezado a sumar partidos como titular, pero no está dando la medida que en el arranque del año. Tampoco Aspas ni Abalo han cuajado a su mejor nivel. En el caso del arousano ayer terminó jugando en la posición de los partidos desesperados, como lateral derecho.