Celso Antonio Penedo, el inquilino de 93 años del Odriozola, se recuperaba ayer en su casa tras mantener una huelga de hambre de 72 horas. «Quiero que la gente de Vigo vea que esto fue una injusticia», dice. Este recordó que un informe revela que la demolición de la galería Sensat, colindante con el Odriozola, se hizo sin la firma de la arquitecta municipal para conceder el permiso. Y añade que los arquitectos que firmaron el informe pericial, Jesús Leal Martín, del Servicio de Urbanismo e Inspección de Ourense, y Federico del Campo Navarro, arquitecto jefe de la Unidad Técnica del I.G.V.S. de Pontevedra, concluyeron que la forma de ejecutar el derribo eliminando los elementos que apoyaban el muro con un camión grúa inidóneo para este trabajo, así como la excavadora que se encontraba en obra procediendo golpes y desplomes de un piso a otro, descarnando los apoyos y, por consiguiente, debilitando el muro medianero de cachotería. Así, el muro perdió coherencia, se colapsó y no soportó la carga del Odriozola.