Esperpéntico amor

La Voz

VIGO

En su esperpéntica relación de amor-odio, el Sergas y Povisa tienen intereses legítimos. Es verdad. Pero son cuestionables los métodos de defenderlos por ambas partes. Porque lo que provocan son dos grupos de víctimas: 1.400 trabajadores y sus familias (primero un amago de ERE, ahora un retraso en las nóminas) y los 143.000 pacientes a su cargo. ¿O alguien cree que la atención es la misma cuando la nómina está en el aire?