Joan Tomás es un especialista en amargar al Huesca. Lo hizo en su época en el filial del Espanyol y lo repitió con el Celta en octubre pasado cuando fabricó la jugada del triunfo celeste.
Desde entonces su situación ha ido menguando, porque desde diciembre el gerundense ya no es un recambio fijo para Herrera. Al contrario en Balaídos apenas juega y la mayor parte de su contribución es para ayudar a defender en los últimos minutos a domicilio.
«En los momentos en los que ves que no cuentas se pasa mal, porque estás trabajando bien y ves que no cuentas, pero este es un equipo muy competitivo, en donde salga quien salga lo hace bien y el entrenador está apostando últimamente por otros jugadores, y solo queda seguir trabajando, porque si bajas los brazos no vas a jugar ningún minuto, aunque desde luego que es una situación difícil y se pasa bastante mal», comentó el futbolista que llegó procedente del Villarreal B y que lleva jugados 20 minutos en los últimos siete partidos.
Joan Tomás considera que Paco Herrera confía más en estos momentos en otros jugadores que han aumentado su rendimiento como puede ser el caso de Michu. «No sé lo que ha pasado ni me creo que mi rendimiento y mi trabajo haya bajado. Simplemente pienso que el entrenador está confiando en unos jugadores que han mejorado su nivel y su aportación y creo yo que es eso. Lo que tengo que hacer es seguir trabajando para recuperar al menos la posición en la que estaba antes, que jugaba muchos más minutos».
Puntualizó que no le había pedido ninguna explicación al entrenador.
En esta semana de tres partidos, el catalán tiene alguna esperanza más de jugar, pero ya ha avanzado que no sería una desilusión no verse en el once en alguno de los dos partidos que tiene por delante el Celta esta semana: «Siempre tienes la ilusión de jugar y sabiendo que habrá rotaciones confío en entrar en ellas, pero tampoco sería una gran desilusión, aunque yo lo que quiero es jugar y ayudar al equipo».