Los proyectos conflictivos, al cajón

María Jesús Fuente Decimavilla
María Jesús Fuente VIGO / LA VOZ

VIGO

Los asuntos más problemáticos de Vigo están sin resolver a tres meses de las elecciones

20 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde vigués ha tratado por todos los medios de evitar los asuntos que puedan generar algún tipo de conflicto, aunque ello signifique finalizar el mandato sin resolver cuestiones de máximo interés para la ciudadanía. No solo ha hecho de esta máxima su estandarte en los cuatro años al frente del gobierno municipal, sino que en el momento actual, con las elecciones a la vuelta de la esquina, tal aspecto prima sobre cualquier otro.

El punto limpio es quizás uno de los servicios más importantes que ni siquiera se ha intentado crear para evitar protestas por la ubicación, como en su día tuvo que soportar Carlos Príncipe con la empacadora, a sabiendas de que le podría costar la alcaldía, como así fue.

Vigo es, con Pontevedra, la única ciudad gallega sin punto limpio donce los vigueses puedan depositar todo tipo de enseres sin coste alguno. Otras, como A Coruña, disponen de dos. En el caso de Vigo no sería para menos teniendo en cuenta las más de 350 toneladas de vertidos generados al año. Tal vez por eso, el nuevo Plan Xeral de Urbanismo incluyó ocho puntos limpios situados en otros tantos espacios de la ciudad, que no han llegado a plasmarse.

La creación de este servicio en Vigo ya figuraba en el pliego de condiciones de la empresa concesionaria del servicio de recogida de basura.

La Cruz de los Caídos de O Castro sigue en su sitio, pese a las sucesivas peticiones de la Asociación Viguesa pola Memoria Histórica con manifestaciones de protesta incluidas. El alcalde justificó en principio la dejadez por estar a la espera de la opinión de los expertos que había requerido. Sin embargo, transcurridos más de dos años desde tales afirmaciones, aún no ha tomado una decisión y se limita a responde que eso no toca, cada vez que se le pregunta, pese a tratarse de una ley aprobada por el Gobierno socialista.

El Proyecto Gato recibió amenazas de desalojo del espacio que ocupa en la Protectora de Animales por desavenencias con los responsables municipales. Para forzar la marcha del colectivo el Concello le retiró la subvención que le había otorgado hasta el próximo mes de mayo a través de la Protectora de Animales. Las voluntarias de Proyecto Gato continúan en las instalaciones de A Madroa gracias a las ayudas que reciben de los ciudadanos para atender a los animales abandonados. Mientras, el gobierno municipal ha renunciado al desalojo para evitar que trascienda la crispación.

El albergue se ha quedado en provisional después de cuatro años de tira y afloja en busca de ubicación. Tras la negativa de los vecinos del barrio de Ribadavia a aceptar uno definitivo en esa zona, Caballero optó por acallarlos trasladando la instalación a O Berbés, aunque con carácter provisional. En este lugar las posibilidades de protesta son menores al tratarse de un espacio menos poblado.

Las expropiaciones que permitan a la Xunta construir el Palacio de Justicia son todavía ciencia ficción. Hasta ahora la única gestión del gobierno municipal, al que le corresponde este trámite, se ha limitado a un enfrentamiento tras otro con los responsables autonómicos. Las contradicciones sobre el inicio de las expropiaciones se han sucedido sin que hasta la fecha sea una realidad. La semana pasada el concejal de Urbanismo explicó que han iniciado los trámites para las expropiaciones, pero, dice, que el proyecto no se acopla al Plan Xeral.

El Instituto de Estudios Vigueses se negó a finales del pasado año a cumplir la orden de desalojo de Caballero para que abandonara su sede del edificio Asefal. El Concello puso como fecha tope el pasado 30 de noviembre y la disculpa de ahorrar en el alquiler. Sin embargo, no solo no procedió al desalojo, sino que al no negociar con la propiedad y dejar pasar el tiempo, el contrato se prolongó de forma automática por un año.

La Escuela de Artes y Oficios ha solucionado sus problemas por sí sola, gracias a los profesionales. El hecho de que a estas alturas todavía no se haya nombrado director ha obligado a Rafael Ojea a ostentar el cargo en funciones. Si bien es cierto que tanto profesores como alumnos están muy satisfechos con la labor desempeñada por este profesional.

La Fundación Provigo está prácticamente desactivada. El alcalde anunció una reunión para abordar asuntos del aeropuerto, que finalmente no se celebró por falta de apoyo de todos sus miembros.