Los padres de la lírica comarcal

Begoña Rodríguez Sotelino
B. R. Sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

El dúo compagina su proyecto lúdico-hortera en Alféizar y el «chill out» casero en Volvox

07 feb 2011 . Actualizado a las 12:22 h.

Empezaron de guasa y en ello siguen. Gonzalo Gonzo Alonso y Beni Gago son dos amigos que invierten su tiempo libre en divertirse con lo que más les gusta, la música, y de paso, hacen que también se diviertan los demás cuando transmiten su energía lúdica en el escenario.

Cada uno tiene su profesión. Beni es delineante y Gonzalo es un artista, pintor y escultor, que se embarca en decenas de proyectos para empresas y particulares. Los vigueses se conocieron hace ahora una década. Venían de diferentes grupos pero coincidieron en uno: Malafé, una banda heavy en la que uno tocaba la guitarra y el otro, el bajo. Alféizar, el proyecto singular por el que son conocidos en escenarios de toda Galicia, nació de los tiempos muertos de aquella banda. «La mitad llegaba siempre tarde y mientras esperábamos empezamos a ensayar nuestras ocurrencias». Después, Gonzo se fue a Killer, pero siguieron en contacto y volvieron a coincidir en Amuartcox, una formación de metal experimental que llegó a actuar como telonera de los Simple Minds en Vigo.

Además empezaron a gestar otro proyecto que definen como Chill Out «casero», con el que aún siguen y con el que sueñan que algún día una película lleve su música en la banda sonora. Entre una cosa y otra se fue gestando Alféizar, improvisando sobre la marcha. «Nos reíamos tanto...», recuerdan. Ahora se ha convertido en garantía de éxito en toda fiesta. «Yo hago casi todas las letras. Beni es el arreglista y el que canta bien, pero yo ambiento mucho», reconoce Gonzalo Alonso.

El dúo empezó imitando la música que les daba grima, desde Camela a Pimpinela, y han creado un mundo propio para el cual también inventaron personajes ficticios en los que se transforman: Americo y Stif, que abandonan cualquier vestigio de vergüenza para atacar su repertorio que se acerca a una veintena de temas en grabaciones que hacen ellos mismos. Insisten en la norma: «Nuestra música no se vende, se regala», afirman. Su debut fue en la famosa Fiesta Hortera de la Sala Nasa, y uno de sus hitos, una aparición estelar en Luar, «un sueño hecho realidad», ironizan, aunque admiten que no se emitió. Era una actuación para entretener al público entre estrella y estrella. Al principio la actriz Iria Pinheiro se unió a ellos, y más tarde lo hicieron dos gogós para dar cuerpo a la coreografía: Alba y Esther, alias La Yeni y La Yumi. Ellos también lucen: «Yo llevo ropa de mi suegra», revela Gonzo. «Y yo de mi novia», añade Beni.

En su faceta escénica les gusta jugar y alegrarle la vida a la gente. «Somos los inventores de la lírica comarcal. No queremos ofender a nadie», aseguran. Su próxima cita será en Carnaval, en la sala Mogambo.