Guerra de pasquines en Moaña

J. Santos MOAÑA/ LA VOZ

VIGO

Reparten octavillas irónicas en respuesta a las del Partido Popular: «Pola libertade urbanística, constrúe como queiras»

04 feb 2011 . Actualizado a las 11:26 h.

«Moaña 9 - Fervenza 0. ¡¡Pola libertade urbanística!! Constrúe como queiras. Infractor, ¡¡nós protexémoste!! Fai a túa denuncia no PP de Moaña». Así reza la octavilla anónima, por más que aparece firmada por el Partido dos Promotores de Moaña, con las dos pes exageradamente grandes y en negrita, que se encontraron ayer en los parabrisas de sus coches muchos conductores que aparcaron en el entorno de la plaza.

Es una respuesta a la octavilla que repartió el PP moañés la noche del pasado viernes, encabezada por un «Valentín 2 - Moaña 0», referida al edil de Urbanismo, Valentín Piñeiro, que nadie sabe con exactitud que significa. En la de ayer, todo parece indicar que el 9 a 0 se refiere a la mayoría absoluta en la corporación moañesa, nueve de 17 concejales.

Campaña divertida

En el Bloque dicen que no saben quien hizo los pasquines. Los del PSOE están convencidos de que fueron sus socios de gobierno, los nacionalistas. El alcalde considera que son manifestaciones propias de la precampaña electoral, que augura que será «divertida».

El concejal de Urbanismo dice que el candidato del PP, actual portavoz y diputado, José Fervenza, no entiende que los expedientes de infracción urbanística son un procedimiento reglado que no admite negociación con quien comete la ilegalidad, como propone Fervenza, quien considera que el Concello debería llegar a un acuerdo con los infractores en vez de sancionarlos.

El PP llama a los vecinos a «defenderse do acoso que nos últimos meses está a cometer Valentín Piñeiro con infraccións urbanísticas que na maioría dos casos se resolverían amistosamente en sen chegar aos límites legais».

Fervenza aboga por el consenso en vez de la multa. No se explica por qué se incluye en el presupuesto de este año una partida de 95.000 euros correspondiente a la previsión de sanciones. «¿É que os veciños son os enemigos do Concello e polo tanto xa se supón que van facer mal?», se pregunta. «É hora de decir basta; basta de que gobernen Moaña como se fora a súa casa», denuncia el edil popular, que insiste en ofrecer la sede del partido a cualquier vecino «que se sinta perseguido».

La Lei do Solo permite a los concellos imponer multas coercitivas mensuales para obligar a los infractores a derribar o legalizar la obra. Moaña le impuso 60 a cuatro operadoras de móviles a razón de 3.000 euros cada una y unas veinte más de mil euros a una docena de vecinos que se negaron a derribar construciones ilegalizables. Varios de ellos recurrieron al juzgado, pero perdieron la demanda. Hay dos casos de varias multas. Una señora de la avenida de Cangas, que almacena seis sanciones y otra de Domaio, que ya lleva cinco. Las multas a las operadoras cesaron cuando presentaron un plan de implantación de sus instalaciones, tal como les exigía el Concello, que ingresó a su cuenta 180.000 euros.