La Xunta demuestra que sí envió el proyecto al Concello del Val Miñor

A. Martínez NIGRÁN/LA VOZ.

VIGO

La falta de entendimiento entre la Xunta y el Concello de Nigrán en torno al proyecto de reforma de la PO-325 también es motivo de polémica. Si bien hace dos días el edil de Urbanismo, Juan González, declaraba que el Ayuntamiento desconoce el proyecto, ayer fuentes de la Consellería de Medio Ambiente lo desmintieron. La directora xeral de Infraestructuras, Ethel Vázquez Mourelle, remitió los planos el 28 de septiembre, según consta en un oficio enviado por la Xunta. Sin embargo, el edil de Urbanismo insistía ayer en que el proyecto no llegó a su destino. Las obras que se están realizando no convencen a los usuarios de la bicicleta ni tampoco al gobierno de Nigrán, pero la Xunta asegura que los cambios realizados conservan la funcionalidad prevista por el bipartito. Sostiene que el nuevo diseño se ajusta a la realidad existente, manteniendo la mejora de la seguridad. El menor impacto que tendrá el vial sobre las propiedades privadas supondrá un ahorro en el coste de las expropiaciones de casi 6 millones de euros y el presupuesto destinado a este fin asciende a 3.700.000 euros. Los titulares de las 465 parcelas afectadas comenzarán a cobrar las expropiaciones a partir del mes de abril.