El australiano que quiso ser gallego

Víctor López VIGO/LA VOZ.

VIGO

Carlos Blanco llegó a Vigo hace nueve semanas en busca de sus raíces en Trives a través del rugbi, ahora ya pasa por ser una de las estrellas de la selección española

02 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Carlos José Blanco Smith aterrizó ayer en Vigo procedente de Sri Lanka. Nueve semanas después del comienzo de su experiencia en el Iveco Universidade ya ha gozado de su estreno internacional con la selección española en el torneo disputado en Colombo, capital del citado país asiático. Allí logró junto a sus compañeros en el combinado español la proeza de empatar en la clasificatoria con la tercera potencial mundial de este deporte, Fiyi, y haber vencido a Samoa o Australia.

El jugador del cuadro vigués es australiano y ya participó con su país natal en la final del mundial júnior hace cinco años. Este verano terminó sus estudios y decidió que quería venirse a Galicia para estar cerca de su familia de Pobra de Trives. «Terminé mis estudios y estaba buscando venir a España. Quería jugar al rugbi o enseñar inglés. Encontré un equipo en Galicia. Mi padre es de Pobra de Trives y quería vivir cerca de mi familia. Me puse en contacto con Ramón Babé, el presidente del club de Vigo, y estuvieron muy contentos de tenerme a bordo». Hace tres semanas fue a Trives a ver a su padre. Allí viven todavía su tía y sus primos. Asegura que estas Navidades serán muy especiales porque «serán las primeras que pase con mi familia en Galicia». Las raíces le llamaron porque entre otras cosas quería conocer la cultura española y la gallega. «Es obvio que la cultura española es muy diferente de la australiana. Aún no me he acostumbrado a comer y acostarme tan tarde (Risas)».

Antes de decidir coger los bártulos y venirse había visitado a su padre hace tres años. También conoció Santiago y A Coruña y pudo comprobar que «la gente aquí es muy amistosa, no es que no me lo esperase, pero es gente muy abierta con la que puedes conversar por las calles. Mis compañeros de equipo son increíbles, y me ha hecho la vida muy sencilla. Para mí está siendo todo como un sueño».

Cuando tenía 5 años empezó a jugar al rugbi en Nueva Zelanda donde sus padres estaban trabajando. Por eso para cerrar el círculo, para él ha sido muy especial poder encontrarse en el conjunto vigués con un ex All Black como Norm Maxwell. «Es realmente espectacular». Para cualquier jugador de rugbi que crece en Australia o Nueva Zelanda cuando hablan de un jugador que ha estado toda su vida a un alto nivel, entiende que tiene muchas experiencias que puede compartir tanto fuera como dentro del campo. «Cómo preparar un partido, cómo enfrentarse mental y físicamente a un encuentro. Además es un gran amigo. Tener a Norm al lado es increíble, y ver que a pesar de todo lo que ha logrado tiene los pies en la tierra. Habla con todos al mismo nivel. Ha hecho un trabajo muy bueno promocionando el rugbi en Vigo, y ojalá que pueda continuar haciendo esa labor».