Herrera apunta que no pueden fallar para considerarse aspirantes

La Voz X. R. C. VIGO/LA VOZ.

VIGO

Entre el respeto y la necesidad. En ese doble escenario afronta Paco Herrera el partido que completa el primer tercio de competición para el Celta. Respeto porque los números de la Ponferradina en casa invitan a tomar precauciones. Necesidad, porque un equipo que se precie de aspirante al ascenso no puede dejarse puntos en este tipo de escenarios.

A la hora de situar la contienda Paco Herrera apuntó que «es de los rivales que si quieres aspirar a algo debes de pensar que hay que ganar, pero después está el rival y el análisis que haces de él, y este es un equipo que en casa está siendo muy fuerte. Ha perdido un partido y los demás, incluso con algún rival importante, lo han sacado adelante o han empatado pero no han vuelto a perder ningún partido más. Ellos han encontrado su camino en su campo y eso va a hacer que tengamos que hacer un doble esfuerzo si queremos conseguir el objetivo».

Advirtió que el conjunto berciano apretará en defensa, pero cuando robe sabe manejarse en la posesión del balón: «La Ponferradina es un equipo que nos va a apretar, que no nos va a dejar pensar, que va a tratar de robarnos el balón, igual que hizo hace dos semanas ante el Salamanca, pero que después va a intentar combinar para llegar». Apuntó en el mismo sentido el técnico catalán que le une una buena amistad con Juan Carlos Granero, el artífice del ascenso de la Deportiva y su entrenador en la actualidad: «Su entrenador no desprecia el fútbol para nada y de momento han encontrado su camino en casa. No renuncian nunca al ataque, por eso se están dando esos resultados de ganar 3-2 las últimas semanas en casa».

Para Herrera, una de las claves del partido estriba en la concentración que exhiba su equipo. Da por hecho que el rival estará enchufadísimo desde el principio: «Me preocupa más nuestra concentración porque sé que la Ponferradina va a salir con una concentración absoluta y con las intenciones muy claras. Si nosotros salimos enchufados 100%, somos un mal enemigo para cualquiera». Apuntó que después del partido con el Albacete habló con la plantilla para que el equipo no se despiste aunque sufra un golpe como puede ser un error arbitral en clave de penalti. Las distracciones se pagan caras en esta categoría, sobre todo si enfrente están jugadores con De Paula, uno de sus hijos futbolísticos.