La guerra del adoquín

M. J. Fuente / J. Fuentes VIGO/LA VOZ.

VIGO

La reparación de espacios humanizados, como la Porta do Sol y Marqués de Valladares, enfrenta a pie de obra al gobierno municipal y a la oposición

26 nov 2010 . Actualizado a las 12:23 h.

Gobierno local y oposición volvieron ayer a levantar las armas con motivo de la reparación del pavimento en la Porta do Sol y Marqués de Valladares.

El traslado de la circulación que discurría por la Porta do Sol (en dirección a Policarpo Sanz) hacia la zona baja de la ciudad, en concreto a Marqués de Valladares, dio la puntilla al adoquinado de esta calle, colocado hace cinco años con la intención de destinarlo a zona semipeatonal. Esta es la versión del PP, que para nada coincide con la del alcalde.

Caballero convocó una rueda de prensa a pie de adoquín para demostrar lo mal que lo había hecho su antecesora en la Alcaldía o, según se mire, su sucesora en el Puerto, al aparecer el pavimento completamente deteriorado.

Acto seguido el PP hizo lo propio en la Porta do Sol. También a pie de obra demostró que un año después de su ejecución, la obra de la Porta do Sol ha hecho aguas y el pavimento va por la quinta reparación, tras invertir 4,3 millones de euros en la humanización de ese entorno. Y eso, dijo, con la mitad de tráfico del que tenía con anterioridad.

La oposición municipal se defendió de las acusaciones del alcalde y explicó que tanto Marqués de Valladares como Carral soportan un 70% más de la circulación prevista, convirtiéndose en los viales principales para acceder al centro desde Beiramar. Bajo la primera de las calles existe un socavón por donde discurría una antigua mina, de ahí que no se sobrecargara de tráfico y se mantuviera semipeatonal, como todo el entorno de la Alameda.

Ayer los concejales Jorge Conde y Antonio Coello vaticinaron que el próximo vial en repararse será la plaza de Compostela al permitir el Concello en la actualidad el tráfico pesado. Alertaron de que ahora circularán por esa zona 12.000 vehículos diarios y se preguntaron por qué no pasan por Policarpo Sanz, para acto seguido responderse que detrás de esa decisión están las disputas entre los dos socios de gobierno, PSOE y BNG.

La visión de Caballero es bien diferente. En tono casi alarmista, aseguró que los técnicos han detectado un hundimiento en Marqués de Valladares y que existía la posibilidad de que fuera a más y pusiera en riesgo a los conductores. Por ese motivo se ha cerrado la calle y va a levantarse el firme «sin que sea posible a día de hoy prever el coste de las obras ni el tiempo que durará el corte de tráfico, aunque será el mínimo posible».

La clave, para el alcalde, es que su antecesora, Corina Porro, «llevaba a cabo las humanizaciones embelleciendo la superficie, pero sin preocuparse por el subsuelo y sin instalar una nueva y más amplia red de pluviales. Ocurrió en Colón, donde hubo inundaciones, y también en Marqués de Valladares y en Carral», concluyó.