Aunque en Vigo y su área metropolitana muchos viales compiten por sus malas condiciones, sin duda la A-55 que llega a O Porriño se lleva la palma
08 nov 2010 . Actualizado a las 11:35 h.«Sigo sin entender como la principal ciudad de Galicia puede tener esta vía de entrada desde la meseta». La que protesta es una internauta de La Voz, que participa en la encuesta de las peores carreteras del sur de la provincia. Aunque cada uno tire hacia su rutina diario, su barrio o su ayuntamiento, lo cierto es que de entre todos los viales que merecen la mención de desastrosos, la A-55 que une Vigo y O Porriño se lleva el primer puesto.
Para los vecinos del área resulta inevitable mencionarla a la hora de cuestionar las comunicaciones en el sur. «É unha infamia chamarlle autovía ou vía de alta capacidade», asegura uno de los participantes en la encuesta. Las curvas de Tameiga, las incorporaciones sin espacio para maniobrar y la alta densidad de tráfico son los principales motivos de crítica del vial, que además cada día es atravesado por docenas de camiones rumbo a las áreas industriales porriñesas, lo que ralentiza aún más el tráfico.
Pese a que la multiplicación de radares y la reducción de los límites de velocidad han reducido el número de siniestros, los accidentes múltiples son casi diarios, en especial los días de lluvia. Su alternativa de pago no ha logrado el éxito esperado, por el alto precio del peaje y los planes para que llegue la alterantiva gratuita al vial no dejan de sufrir continuos retrasos.
Problemas
Claro que los ejemplos no se quedan en las afueras de la ciudad... los viales Camilo Jose Cela, Esturanes, As Coutadas o el alto de San Cosme son algunas de las vías de comunicación que requieren concentración al volante para evitar un accidente, según los internautas. Problemas de pavimentación, sinuoso trazado o falta de espacio para los viandantes son parte de los defectos detectados, aunque algunas los reúnen todos, como els el caso de la calle Carballo, en la parroquia de A Salgueira. Federico López resume en pocas frases la situación: no hay aceras, no hay señalización de los dos colegios de la zona, ni límites de velocidad, la calle está mal asfaltada y aunque es de dos direcciones casi no puede pasar ni un coche porque se aparca a ambos lados.
Algunas de las críticas se producen después de una supuesta rehabilitación de la zona: «Es vergonzoso que una avenida recien humanizada (en referencia a Florida) tenga más de 200 tapas de alcantarillar, lavamos la cara y llevamos los calzoncillos sucios», apunta uno de los vecinos con enfado.
La misma indignación se extiende por el área metropolitana, donde casi no se salva ningún ayuntamiento. La comarca de A Paradanta, donde el vial que la une con Pontevedra tiene un trazado con más de 200 curvas, o la carretera que va dirección a Cesantes, en Redondela, son algunas de las menciones de los usuarios. Tampoco se salvan de aparecer en el ránking de los peores viales la que va desde Cristiñade a Soutovidal, usada por conductores de Ponteareas y Salceda, o la que une el concello de Salvaterra con la parroquia de Vilasobroso.