La industria auxiliar del sector naval de Galicia, nucleada en torno a Asime, con unas 280 firmas asociadas, considera que el próximo año 2011, concretamente a partir del segundo semestre, la situación se pondrá «muy difícil» en el conjunto de la ría de Vigo si los principales astilleros no cierran contratos importantes antes de que concluya este ejercicio. El gerente de la entidad patronal, Enrique Mallón, explicó a La Voz que la situación actual es tan preocupante que ha sido necesario crear un comité de crisis, compuesto inicialmente por nueve empresas, para analizar la situación presente y el futuro a muy corto plazo.
El «escaso» número de pedidos conseguidos por el sector naval de la ría de Vigo en el primer semestre del año no es «suficiente ni siquiera» para mantener el empleo (4.000 trabajadores), según Asime. Al margen de Cardama, Freire y Metalships, que lograron cuatro nuevos contratos, en su conjunto, el resto de astilleros gallegos mantiene «el contador a cero» en la primera mitad del año. Esta nueva cartera de pedidos, que es producto del segundo trimestre del año en curso, es, con todo, más del 36% del total de nuevos pedidos de toda España, que asciende a 11 nuevos buques.
Ya a finales del ejercicio pasado, Asime comentaba las dificultades a las que se enfrentaba esta industria y pronosticaba un importante número de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) para el año 2010. El pronóstico se ha cumplido, según la porpia asociación empresarial. Desde el comienzo del ejercicio y hasta el inicio de este mes más de 400 trabajadores se han visto afectados por los expedientes de regulación de empleo presentados en el naval en la provincia Pontevedra. Cifra «todavía más dramática sin computamos» también el importante número de rescisiones de contratos eventuales, según indica Asime en la nota difundida ayer.
Otra de las grandes preocupaciones de la patronal auxiliar es que «esta situación se ha agravado enormemente por la incertidumbre en el plazo de cobro de los trabajos realizados en las industrias tractoras pasando de un plazo de 120 días a 180 días y de ahí a 220 días y actualmente estas industrias manifiestan que muchos de ellos no saben la fecha en la que van a cobrar sus trabajos». Finalmente, el sector auxiliar, que representa en torno al 80% del trabajo total de un buque, reclama la implicación de las Administraciones públicas en todo el problema.