Llegó la hora de Iago Aspas

La Voz X. R. C. VIGO/FUENTE.

VIGO

23 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tan solo cuatro jugadores quedan por debutar como titulares en el primer equipo del Celta. Uno de ellos es Iago Aspas, que esta tarde jugará de cara según ha confirmado Paco Herrera. «Lo voy a decir, va a jugar Iago, no podía reprimirme. Ya os he quitado un problema. Él no lo sabe todavía», comentó entre risas el máximo responsable del banquillo céltico. Una vez que se cumpla tan solo quedarán por salir de inicio Murillo, Toni y el portero suplente Yoel. El resto ya sabe lo que es arrancar en un partido.

La situación se hace del todo atípica teniendo en cuenta el papel del moañés en la temporada pasada, en donde disputó 36 partidos, 26 de ellos como titular. Sin embargo, tiene una explicación teniendo en cuenta la nómina de medias puntas célticas. Es el puesto más poblado y de mayor garantías. Por eso hasta la fecha Iago ha participado un centenar raspado de minutos (84 para ser exactos) repartidos en cinco de los ocho encuentros disputados en Liga.

El taconazo de Villarreal

Y aunque escasos, en esos minutos Aspas siempre ha cumplido, especialmente en Villarreal siete días atrás cuando revolucionó el partido y marcó un gol de tacón que ha dado la vuelta a casi todas las televisiones. Aún así, durante la semana repitió de un modo machacón que «está jodido jugar, pero yo trabajo todos los días para eso». En el fondo no se esperaba que su descollante actuación le garantizase un lugar entre los elegidos para medirse al Granada.

En la mañana de ayer quedó disipada la duda. Primero al verle entrenar en el costado derecho, en la posición en donde venía jugando el ahora lesionado Quique de Lucas. Más tarde, el propio Herrera cortó de raíz cualquier posibilidad de sorpresa al anunciar su titularidad.

Y aunque a la novena vaya la vencida y Iago tenga hoy la oportunidad de reivindicarse, el moañés se lo tomará con calma. Si algo se percibe en su carácter es un cambio hacia el sosiego. Herrera fue el primero en admitir que lo veía mucho más maduro y que no tenía ninguna duda de que ya está para competir al máximo nivel.

Aspas irrumpe en el equipo además en un partido grande, en la primera etapa de montaña de un Celta que quiere demostrar su candidatura. Él, optimista por naturaleza, ve al equipo con posibilidades de medirse con los grandes a lo largo de todo el curso. Y hoy, con su concurso, toca comenzar a demostrarlo.