«Me dan más propinas con el perro»

Xulio Vázquez VIGO/LA VOZ.

VIGO

Un estudio sugiere que la mirada expresiva de los perros es solo imaginación de sus dueños, quienes proyectan los sentimientos en las mascotas. Sin embargo, el escritor Francisco Umbral llegó a decir que ningún humano mira como ellos. Algunos van más allá al afirmar que hay un alma que te mira. Pero tendría que ser una persona muy desalmada la que se negase a darle de comer a un can cuando pone esa pose de pedigüeño, con una mirada fija, sin apartar la vista y emitiendo algún gemido de lamento. Es un truco que les funciona, incluso en la calle y a la hora de solicitar una ayuda para su amo. Marcos Álvarez Rodríguez (38 años) lo ha podido constatar y no le da vergüenza decir que «me dan más propinas con el perro». -¿Dónde consiguió el can? -Es de mi novia y lo llevo conmigo para las propinas, porque la gente se fija más en el perro que en mí. Consigue más dinero el chucho que yo. -¿Qué tal se porta? -Es tranquilote. Se llama Lord . -¿Y si pasa alguna perra? -(Risas). Ladra de alegría. -¿Le hacen muchas caricias? -Sí, incluso los niños vienen a tocarlo y le dan alguna propina. A los turistas les encanta hacerle fotos. Es un bocado de pan. -¿Por qué le pone la gorra? -Porque está más guapo y así no le da el sol en la cabeza. -¿Come bien? -Sí, pienso y de todo. Incluso le doy parte de mi bocadillo. Prefiero pasar yo hambre antes que le falte comida al perro. Además, como no tengo trabajo, lo llevo mucho de paseo. Está bien cuidado. -¿Solo se limita a pedir? -No, también toco la armónica, aquí en la calle Príncipe. -¿Lleva mucho tiempo viviendo de propina? -Casi un año, desde que me quedé en el paro. -¿De qué trabajó? -De soldador en Barreras y en el M Cíes. También trabajé de albañil. Se me terminó el paro y me quedé sin ingresos. Solicité la prestación social de la «risga», pero aún no me la concedieron. Estoy pasando por una situación económica complicada.