«Lo más espectacular es ver la cara sonriente del público»

B.R. Sotelino VIGO/LA VOZ.

VIGO

La cantante canaria, que hoy actúa en Vigo y mañana en Cangas, advierte a los espectadores que se preparen para bailar

16 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Más de ocho millones de discos en todo el mundo avalan a Rosana como una de las artistas españolas más importantes de la última década. La cantante canaria está en plena gira de presentación de su último trabajo, A las buenas y a las malas , que hoy llega a Vigo (Centro Cultural Caixanova a las 20.30h.) y mañana a Cangas (Auditorio Municipal a las 21 horas).

-Han pasado casi quince años desde su arrolladora aparición en el mundo de la música. Desde entonces solo han publicado seis discos de estudio. ¿Es quizás ese el secreto de su éxito?

-Siempre espero a tener el 100% de lo que en ese momento siento. No sé si será mejor o peor, pero todo es verdad, no hay trampa ni cartón. Y tardo lo que las canciones quieren tardar en salir, no me obligo nunca, cuando están, están, ni antes ni después. No se si será ese el secreto, solo se que no sabría hacerlo de otra manera.

-¿Cómo se planeta esta gira?

-Habrá cuatro músicos encima del escenario que disfrutan tocando juntos, y que lo que mas quieren es hacer disfrutar, que la gente se olvide por un rato de todos sus problemas, que canten, bailen, que se diviertan. Para mí lo más espectacular del concierto es ver la cara sonriente del público. Por cierto, que vayan preparados para bailar.

-La imagen del disco es una mezcla de símbolos, entre el de la paz y las pinturas de guerra. ¿Tiene algo que ver con su estado de ánimo?

-Tenía clara esta portada, hasta ahora nunca mi cara había estado en primer plano, esta es la primera vez por deseo propio, es como decir: aquí estoy, en la paz y en la guerra, a las buenas y a las malas.

-¿Es cierto que siempre que puedes conduce usted cuando está de gira?

-Sí. Siempre o casi siempre soy yo quien conduce, me gusta conducir. Una vez me pusieron un conductor pero iba durmiendo atrás (risas).

-L gira terminará a finales de año completando más de 160 conciertos. ¿Se nota ya el cansancio?

-Creo que al final incluso vamos a superar la cifra de los 160. Son un montón. La verdad es que los kilómetros pesan, pero la recompensa de que la gente se vaya sonriendo y sudando (de bailar) es tan fantástica que merece la pena.

-¿Ha tenido alguna vez la tentación de cambiar de registro de una forma radical?

-Hay gente que dice que este disco ha sido un cambio importante, no sé si radical, pero cambio sí ha habido. En este disco he dejado de hablar del amor de pareja para hablar de un amor universal, de cosas mucho más tangibles. Salió un lenguaje mucho más directo, y musicalmente las guitarras eléctricas tienen más protagonismo, el sonido es mucho más cercano al rock.

-¿Sigue viviendo en Canarias o su trabajo le obliga a situar su residencia habitual en la península?

-Por trabajo me veo obligada a vivir en todas partes, cuando estoy de gira no tengo un lugar fijo. Donde más tiempo estoy es en Madrid, que por cierto me tiene enamorada.

-No hay muchas mujeres cantautoras que hayan tenido el éxito intenso y además duradero de Rosana... ¿Algún consejo?

-No sé. Solo se que me encanta hacer y compartir canciones con el mundo, que curro mucho, descanso lo que puedo y doy lo mejor de mi en cada segundo de mi vida.