Una ojeada a la tabla de clasificación nos revela que el Celta es el equipo que más puntos lleva, pero empatado con el Rayo, que el Betis lleva dos goles más marcados que los celestes, y que el conjunto menos goleado es el Salamanca.
Sin embargo, hay un punto desde el que los vigueses ofrecen las mejores cifras en todos los aspectos. Desde el momento en que Paco Herrera cambió su planteamiento inicial de jugar con Garai como único pivote defensivo, para dar entrada a su lado a Bustos para que le ayudase en el trabajo más oscuro.
Eso ocurrió en Tenerife y desde entonces han transcurrido cuatro jornadas. En una clasificación parcial de la Segunda División de estos últimos cuatro partidos, los números célticos no tienen parangón.
Nadie más lo ha ganado todo
El equipo de Paco Herrera es el único que cuenta estas cuatro jornadas por victorias. Le seguiría a dos puntos, con diez, el Granada del técnico gallego Fabri, que ayer sorprendió en Salamanca a otro conjunto que llevaba un inicio de temporada muy bueno. Más atrás, con nueve, ya estarían Xerez y Rayo Vallecano.
El pinchazo de todos los rivales ha permitido que el Celta le saque ahora seis puntos al séptimo clasificado, que es el colchón que tiene para disputar las eliminatorias por el ascenso.
Con este doble pivote defensivo, los vigueses vencieron en Tenerife y en Huesca, además de al Nàstic y al Alcorcón en Balaídos.
Dos goles por partido
Pero no queda ahí la cosa. Podría pensarse que al acumular más jugadores de carácter defensivo en el terreno de juego, la capacidad goleadora se podría resentir. Pero no ha sido así, ni mucho menos. El Celta sigue ofreciendo una media de dos goles por partido. Ha sumado ocho en los últimos cuatro partidos.
Solo un equipo le iguala en esta faceta, el Rayo Vallecano, que ha marcado otros ocho tantos. Uno menos que ellos, siete, suman el Xerez, el Granada y el Betis.
Se demuestra que los equipos que más ven puerta son los que están arriba en la clasificación.
Falcón solo encajó de penalti
Donde sí se ha notado una clara mejoría en el cuadro que dirige Paco Herrera es en la parcela defensiva.
Después de haber encajado cinco goles en los tres primeros partidos de liga, en los cuatro últimos, coincidiendo con el giro defensivo, el único gol que le han marcado al Celta fue de penalti, el que transformó Camacho para el Huesca en El Alcoraz.
A los celestes es difícil hacerles ocasiones. Este sábado el Alcorcón no obligó a Falcón a tener que intervenir en ninguna acción de peligro dentro del área.