El 20 de octubre de 1921 era entregado el aeroplano vigués al Ejército, en una ceremonia celebrada en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, en presencia de los Reyes de España. Aquel mismo día también se entregaban los aviones regalados por las ciudades de Cartagena, Murcia y Ávila. Con anterioridad, otros seis aparatos ya habían sido entregados por diferentes poblaciones españolas. También fueron regalados otros 12 aparatos por parte de varios adinerados españoles. Vigo fue la única localidad gallega que asumió el reto, aunque también es cierto que hubo aportaciones de poblaciones próximas.
La marquesa de Comillas actuó de madrina del aparato vigués, sustituyendo a la reina madre, que no pudo acudir al acto. El obispo de Ávila bendijo la aeronave.
Liquidación
El día 2 de noviembre, se reúne en Vigo la comisión gestora para liquidar las cuentas. Se dice entonces que el avión, adquirido en el Reino Unido, costó 1.113 libras. El cambio de la época era de una libra por 29,29 pesetas, por lo que el aparato costó 32.499,60 pesetas. A esta cantidad hubo que añadirle 240 pesetas de impuestos y gastos. La comisión informó que se habían sobrado 7.776 pesetas, tomándose el acuerdo de entregar esta cantidad a la Junta de madres de soldados en África.
El avión Vigo llegó a Melilla sin novedad el 4 de noviembre de 1921 y al día siguiente ya comenzaba a bombardear las posiciones enemigas.