Una sentencia impide al Ayuntamiento de Oia otorgar licencias de obra en sus entornos urbanos porque no tiene una traída municipal. La situación es especialmente grave en el barrio de A Riña porque el gobierno local no podría conceder la licencia para la construcción del nuevo centro de salud cuya inversión ya ha sido aprobada por el Sergas.
El alcalde, Alejandro Rodríguez, intenta hacerse con el control de la traída de aguas de A Riña, municipalizar el servicio para poder así restablecer la concesión de permisos de obra en uno de los barrios que más crecen del municipio. Pero en la última asamblea de la comunidad de aguas no encontró una respuesta satisfactoria ni se valoró que construyera pozos. Los comuneros se niegan a entregan la red de abastecimiento al Concello.
Por eso, el regidor popular volverá a plantear el problema a cada vecino personalmente. Les entregará en mano una carta explicándoles la conveniencia de municipalizar el agua en este barrio.
Por una parte se compromete a llevar a cabo una inversión de 100.000 euros con el apoyo de la consellería de Medio Ambiente para modernizar las instalaciones y, por otra, a garantizar la prestación del servicio de manera continuada el año que viene. También se plantea una reducción de las tarifas que deben abonar los usuarios y que cada uno pague por el agua que consume. El Concello ha creado pozos este verano para poder alimentar el depósito.