Siniestro Total se sube al Batmóvil en Texas

Jorge Lamas jorge.lamas@lavoz.es

VIGO

16 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Febrero del 2010. En algún lugar entre Austin y Houston, en el Estado de la estrella solitaria. Los miembros de Siniestro Total, salvo el batería -más centrado en conocer la conexión existente entre Las Vegas y Reno- localizan un Batmóvil estacionado ante un restaurante-casino, regentado por un amerindio. La tentación es grande. No lo dudan y aparcan su vehículo y se interesan por la montura mecánica de Batman. Clyde, el dueño del restaurante especializado en barbacoa, les atiende gustosamente y les permite posar en el interior del vehículo. Lo más curioso del caso es que el tal Clyde les aseguró que poseía el traje del amigo de Robin. ¡Y que lo usaba como ropa interior! No ha trascendido si llegaron a comprobarlo.

Esta es una de las historias que se recogen en el documental realizado por Mikel Clemente sobre la estancia de Siniestro Total en Texas, el pasado mes de febrero, con motivo de la grabación de su álbum número 18, Country & western . Mikel Clemente viajó con la banda, con el encargo de realizar el primer videoclip promocional del álbum, pero la cosa dio para más. Seguro que para mucho más de lo que reflejan los veinte minutos que dura el documental. Julián Hernández, Javier Soto, Óscar Avendaño, Ángel González y Jorge Beltrán permanecieron en Estados Unidos ocho días, tiempo suficiente para grabar el disco-que ya llevaban muy machacado de Vigo-y hacer turismo en varias ciudades de Texas. En Houston, se hospedaron en el motel Palace Inn, que rebautizaron como el Palacín, quizá en honor de algún vecino de Teis. «El intercambio de sexo por dinero parece ser la principal fuente de ingresos del establecimiento», reflexionaba entonces Julián Hernández en su diario de gira. En la ciudad de los satélites, tuvieron tiempo para asombrarse con una manifestación de despedidos de la NASA, que vestían trajes de astronautas y portaban una pancarta que decía: «La verdad está ahí fuera». Quizá fue la frase que les propinó la empresa en el momento de comunicarles el despido. Y pasaron mucho frío.

El caso es que da la impresión de que trabajaron muy a gusto, y aún tuvieron tiempo de conocer la noche tejana, claramente inferior a la de Memphis, ciudad a la que se hicieron adictos en 1993 cuando emprendieron su fructífera amistad con el productor Joe Hardy. Ahora con el nuevo disco bajo el brazo, Hernández y compañía se preparan para emprender, a partir del mes próximo, una gira de presentación del disco. «Repasaremos el disco de pe a pa», decía Óscar Avendaño, para adelantar que solo tocaran las canciones de Country & western . En esa gira no faltará su paso por la ciudad de Vigo. Naturalmente, han elegido el Cine Salesianos, tan presente en su carrera desde sus principios. Allí, aún sin fecha determinada, se podrá saborear ese aire occidental y campestre al que alude el título del disco. Otras cosa muy distinta es que hayan hecho un disco de country.