La selección española juvenil de balonmano perdió ayer en Montenegro la final del Campeonato de Europa frente a Croacia, con un resultado final de 26-27.
En esa selección estaba presente el lalinense del Octavio Pilotes Posada vigués Pablo Cacheda, que se quedó a las puertas del oro después de realizar un gran partido.
De hecho, el central del Octavio fue uno de los jugadores que llevó el peso del equipo español conduciendo el juego y además viendo puerta, pues marcó cuatro goles y que el tercer máximo anotador de la selección nacional en este encuentro, después de Álex Dujshebaev, hijo del mítico jugador y actual entrenador del Ciudad Real, que marcó siete dianas, y Aitor Ariño, que transformó cinco lanzamientos. Hay una buena generación de jugadores que apunta alto. Cacheda de momento quiere crecer a las órdenes de Quique Domínguez esta temporada en División de Honor Plata.
Dominio infructuoso
España dominó el partido de ayer durante más de cuarenta minutos. Durante todo el primer tiempo fueron en ventaja de dos y tres goles. Al descanso se llegó con un marcador de 13-11 para los española. Pero en la segunda parte Croacia remontó.
El seleccionador nacional, Alberto Suárez, lamentó la derrota después de «tener el triunfo a mano», pero espera que estos jugadores «tengan la oportunidad de resarcirse dentro de un año en el Campeonato del Mundo».