Aficionados al buen comer, los gallegos presumimos de fiestas gastronómicas ?en las que se puede degustar lo mejor ?de nuestras tierras a precios popularesLas raciones rondan los cinco euros, pero si se repite suelen salir más baratas
04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Más de un gallego tirará por tierra su operación bikini este verano ante la creciente oferta de fiestas gastronómicas que se celebran en el sur de la provincia. Los platos estrellas de la cocina gallega son los protagonistas de estas celebraciones que se multiplican en la época estival: la carne de cerdo, los mariscos o el pan de maíz se reparten en miles de raciones a precios que se mantienen a pesar de la crisis.
En el área de Vigo la gastronomía del Atlántico acapara la mayoría de las celebraciones. Sin ir más lejos, hoy se celebra la segunda jornada de la vigésima Festa da Langosta en A Guarda que goza de una gran aceptación. También este domingo tiene lugar la Festa da Anguriña en Gondomar, con su segunda edición. Desde la organización tienen previsto repartir alrededor de dos mil raciones de este alimento: «Repetimos este año con la intención de aumentar el éxito de la edición anterior», explica la presidenta de la Asociación de Comerciantes y Hosteleros de la zona (Achego), Esperanza Araújo.
Para que una ración triunfe, además del producto estrella en cuestión, debe incluir pan y un vino que lo acompañe, tinto a poder ser. Normalmente el precio de las degustaciones ronda los cinco euros, pero existen algunos recursos que ayudan a rentabilizar las consumiciones: «La segunda ración sale más barata porque ya se dispone de la taza en la que se sirve el vino», explica la presidenta de Achego. Otro incentivo para repetir consiste en la variedad de la preparación, en el caso de la anguriña, esta será servida con gambas y también al ajillo.
Los presentes forman parte de la estrategia de estas fiestas. Nunca falta una taza o un plato con una inscripción que el visitante se lleva a casa como recuerdo. Además, este tipo de ferias suelen incluir en su programa música tradicional, actividades para los más pequeños, competiciones y sorteos.
Normalmente las fiestas gastronómicas de Galicia cuentan con la participación del concello de turno y de diferentes empresas que prestan sus servicios ayudando a reducir los costes, por ejemplo, aportando el alimento o los cocineros. Lo más difícil es darse a conocer y conseguir el apoyo de las entidades «Resulta complicado poner a todos los implicados de acuerdo y la edición del año pasado, por ser la primera, fue más complicada que esta», admite Esperanza Araújo.
Es indispensable preparar estas celebraciones con meses de antelación y darles publicidad suficiente pero, sin duda alguna, lo primordial es ganarse el paladar de los asistentes porque el mejor reclamo consiste en el boca a boca.
Aunque suelen acudir un gran número de familias y de personas con más de treinta años, no existe un perfil concreto de asistente, aunque todos comparten el gusto por la buena comida gallega y por pasar una jornada de una manera tradicional y barata.