El caos obliga a rescatar desde el mar

J. Santos CANGAS/LA VOZ.

VIGO

La concejala de Seguridade de Cangas, la socialista Maise Vilas, advierte que se tramitará como falta grave, con multas de 300 o más euros, la obstrucción del paso a los servicios de emergencia. «Vamos a ser muy rigurosos», afirma.

Protección Civil Cangas, que coordina el servicio de salvamento de playas, dice que un problema como el ocurrido en Saiáns el pasado domingo puede suceder cualquier día en cualquiera de las playas canguesas.

Un incidente similar, de hecho, sucedió el domingo, cuando una mujer sufrió una luxación de un hombro en la playa de Melide a causa de una ola. El vehículo de emergencias no pudo acceder al puesto de socorro al encontrarse la pista de acceso bloqueada por coches aparcados a ambos lados, más los que trataban de bajar y subir del arenal.

Fue necesario evacuarla por mar con una maniobra muy compleja a causa del oleaje. «A sorte foi que o patrón era moi experto», dijo uno de los miembros de Protección Civil. La mujer fue trasladada hasta el puerto deportivo de Cangas, donde la recogió una ambulancia para llevarla al hospital.

El acceso a Melide es una de las prioridades del gobierno cangués. La citada edil se reunirá hoy en el lugar con el responsable del servicio de Espacios Naturales, de la Consellería de Medio Rural, para explicarle el plan de tráfico elaborado por la comunidad de montes, que, en esencia, consiste en crear una ruta de salida de la playa que permita convertir en dirección única el acceso, además de una amplia zona de estacionamiento para unos 500 coches en las proximidades de Cabo Pequeno.

Ahora, muchos conductores aparcan en el tramo final del camino aprovechando la sombra de una plantación de castaños. Es ahí donde se producen los problemas.

En Menduíña hay una ruta de entrada y otra de salida, pero con frecuencia, los bañistas incumplen el plan de circulación y el vial de bajada queda colapsado. En el camino de acceso a Areabrava aparcan coches en ambos lados. El verano pasado no logró acceder una ambulancia para atender a una persona que sufrió una alergia por picadura de avispa.

Hace poco más de un mes, una adolescente canguesa casi se ahoga en la playa de O Canabal, de difícil acceso. La trasladaron a pie hasta el llamado cocedero de Pilo, a 200 metros del arenal, y allí la reanimó el 061, pero la chica entró en coma y sigue en ese estado desde entonces en Povisa.