Gallegos, africanos, catalanes y amantes de la escena y de las artes plásticas se unen en los Furafollas para promocionar las culturas gallega y catalana desde 1997
15 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ana Escourido, actriz y filóloga en Cataluña, salió a escena en el Centro Gallego de Barcelona como parte del acto en homenaje al poeta Uxío Novoneyra que coordinaba la agrupación teatral Furafollas. Ana contó que en sus tiempos de investigadora en Galicia llegó a una aldea de O Courel para estudiar los rasgos orales del gallego de esta zona y que le preguntó a una anciana: «Perdoe, ¿é isto Formigueiros?». «Será», respondió la anciana.
Será, será? ¿Cómo que será? Cien matices de la idiosincrasia gallega perfilados en una sola palabra. Aquella anciana retranqueira le contó a Ana la leyenda de una tal Ilda, que años más tarde ella encontraría, escrita por Novoneyra, en una librería antigua de Santiago? O no. Esto es teatro. Furafollas 100%. Gallegos y catalanes que escriben, escenifican, cuentan y fabrican productos culturales. «Qué importa que as historias sexan verdade ou non, o importante é que haxa xente disposta a escoitalas», dice Anxo Baranga, alma máter de Furafollas.
«¿Entón a velliña de Formigueiros non contestou será?», pregunta la ingenua periodista. «Non, pero así é como contesta este», dice Ana señalando a otro de los actores. Se trata de Enric, uno de los miembros más jóvenes de Furafollas, un comediante que hace gala de acento, pose y retranca aunque de gallego no tenga absolutamente nada. «¿Pero nada, nada? ¿Non tes ningún parente galego?». «Ninghún», contesta Enric en gallego bloque occidental. Es la magia de Furafollas, una compañía de teatro en la que caben gallegos, africanos, catalanes y todo aquel que ame el teatro.
«Los espectáculos son tan visuales que no necesitas entender», dice Anxo Baranga. Lo primero es el amor al teatro y lo del idioma viene solo, aseguran, sin imposiciones ni obligaciones. «No me hacen sentirme diferente, cada uno habla lo que quiere y al final lo vas cogiendo», apunta Eli, otra de las actrices catalanas en esta compañía gallega.
Trece años de montajes
Furafollas salió de las aulas de la Universidad de Barcelona en 1997 para promocionar la cultura de Galicia y Cataluña a través de las artes plásticas y visuales. Hacen espectáculos y actuaciones de todo tipo y tienen ánimo de contaminar con teatro hasta el mismo aire que respiran. Ensayan cada semana en el Centro Gallego de Las Ramblas o en el estudio de pintura que Anxo Baranga tiene cerca, en la calle Hospital. «Éche máis ben un cortello», bromea Lito Caramés, profesor, escritor y el otro miembro histórico de Furafollas.
Llevan ya 13 años de giras y montajes y, entre otras cosas, organizan cada año el festival de teatro de Córgomo (Ourense). Dicen que cada poco tiempo entran en crisis, pero son incombustibles, extravagantes, hiperactivos. «¿Ti maxinas o Centro Galego presidido un día por alguén que non sexa galego?», le preguntaba el presidente de esta entidad barcelonesa al director de Furafollas hace poco. «Por suposto. Se fose alguén como Alba», contestaba Baranga orgulloso de una de sus jóvenes actrices, de raíces en Guadalajara.