«Era el único gallego y me echaron por protestar»

La Voz

VIGO

05 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Enrique Ojea Pereira, natural de Ponteareas, está convencido de que le echaron de la empresa por reclamar sus derechos como trabajador. Pertenecía a la empresa Estructuras Dabalpo desde el año 2007 y actualmente trabajaba como gruista en las obras de ampliación del Concello de Nigrán, que se están llevando a cabo con fondos propios municipales.

«Observé que a la hora de cobrar, me faltaba algún dinero, puesto que no se correspondía con todas las obras que yo había trabajado y la respuesta de la empresa fue una carta de despido por fin de contrato», manifiesta este trabajador.

Reiteración

Ojea sostiene que esta situación ya se ha dado en otras ocasiones, pero que se cansó de seguir cobrando de menos cuando sus jornadas diarias laborales son de diez y hasta once horas. «Por el hecho de reclamar, la respuesta fue ponerme en la calle», lamenta. «Me parece que es injusto porque yo tengo un contrato por obra y esta todavía no ha terminado», expone.

«Era el único gallego y me echaron por protestar, el resto de los trabajadores están coaccionados, como levantes la voz, es lo que pasa», afirma.

El operario quiere ahora recuperar su puesto de trabajo y que le abonen todas las horas extras que le adeudan. La agrupación sindical CIG ha seguido el caso de cerca y se ha puesto en contacto con la patronal para demandar una explicación de lo sucedido.

Los representantes de los trabajadores no descartan llevar a cabo medidas de presión, incluyendo la paralización de las obras, en el caso de que la empresa no reconozca los derechos a este trabajador.

El sindicato reclama el cumplimiento del convenio de los trabajadores con unas jornadas adecuadas y unos salarios dignos.