El equipo de Del Bosque se alejó de la brillantez de su fútbol para derrotar a la débil Arabia Saudí
30 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.España ganó, pero no convenció. La selección se impuso a la modesta Arabia Saudí gracias a un gol de Llorente en el tiempo de descuento. Pocas conclusiones en un partido que se pareció más a esos tediosos bolos veraniegos de pretemporada que a un choque en vísperas del Mundial. Falto de ritmo y con más imprecisiones de las que se espera de la campeona de Europa, el duelo sirvió para que Pedro y Javi Martínez debutaran con la selección. La sufrida victoria sirve para mantener alta la moral del equipo y permite a Vicente del Bosque presumir de una estadística envidiable: 23 victorias en 24 partidos.
España volvía a Innsbruck, es decir, al mismo escenario donde comenzó la gesta de la pasada Eurocopa. En ese estadio la selección derrotó a Rusia y Suecia para iniciar su gesta austríaca. La Roja quiso que el camino hacia el Mundial de Sudáfrica comenzara simbólicamente en un lugar de tan gratos recuerdos. El rival, Arabia Saudí, era el propicio para un festín de goles. Los asiáticos, un grupo desconocido de jugadores entrenados por José Peseiro, quien fue segundo de Queiroz en el Madrid, ni siquiera se clasificaron para la cita sudafricana tras caer en la repesca frente a Bahréin.
Sin embargo, nada de eso ocurrió. Desde los primeros segundos del choque, cuando Sergio Ramos erró en una cesión a Casillas, se vio que faltaba rodaje. Las piernas no estaban frescas. Los saudíes dieron la cara, presionaron arriba y pusieron en aprietos a la defensa española. Tanto fue así que saltó la sorpresa con el gol saudí en un córner tras una mala salida de Casillas. El error del madrileño sería una anécdota si no fuera por la presencia de Víctor Valdés en el banquillo. El debate se aviva.
Volvió Iniesta
Del Bosque jugó con Villa como único punta, a la espera de la recuperación total de Torres. El asturiano no defraudó. Marcó y estuvo incisivo, sin parar de tirar diagonales. El ariete, una vez resuelto su fichaje con el Barça, demostró su ambición, movilidad y calidad. Fue uno de los mejores junto a Iniesta, pieza fundamental de este equipo, quien se asoció a la perfección con Xavi y Silva. Otro de los aspectos positivos es el sólido centro del campo español.
Xabi Alonso distribuyó bien la pelota y demostró su gran disparo desde larga distancia al marcar el segundo tanto, un recurso que debería utilizar más, sobre todo si los rivales se encierran atrás. Un nuevo despiste, con algo de mala suerte incluida, permitió un nuevo y sorprendente empate saudí. Por suerte, Llorente salió al rescate de la selección y demostró que supone una alternativa válida a Villa y Torres.