Al motor de combustión tradicional le queda todavía mucho camino por delante. Así lo afirmó ayer en Vigo el ex director de PSA Peugeot Citroën, Javier Riera, que cuestionó el «énfasis salvaje» que se está generando en torno al coche eléctrico, un tipo de motorización que, según sus estimaciones «será un elemento más en el mercado y, en todo caso, de aquí al 2020, no tendrá una presencia superior al 10 por ciento en los países occidentales». Riera, se remitió al testimonios de directivos de Audi y de la propia PSA al respecto, coincidentes con su opinión: «se habla del coche tradicional como si estuviera muerto y enterrado, pero está vital y evolucionando en materia de emisiones, y todavía es competitivo». El ex directivo aprovechó para recordar que «el coche eléctrico se fabrica en Vigo desde hace 20 años y no se fundieron los plomos ni se ha roto nada». Riera, que también fue vicepresidente de la Fundación Galega para a Sociedade do Coñecemento explicó que su renuncia la cargo fue consecuencia del «abandono» de este organismo hacia él y lamentó que esta institución haya sido «enterrada de forma discreta». Pese a ello, el ingeniero y empresario puso como ejemplo la Agencia Vasca de Innovación, Innobasque como modelo de organismo que asuma la función de la desaparecida fundación. Javier Riera participó en una jornada de debate organizada ayer por el Club Financiero para analizar la actual crisis económica, a la que también asistió el abogado Antonio Garrigues Walker. En declaraciones previas, Garrigues afirmó que la intervención de Caja Sur por parte del Banco de España ha sido una mala noticia, e hizo un llamamiento a la responsabilidad porque «las cajas son vitales para nuestro sistema financiero. Somos es el único país del mundo donde las cajas de ahorro representan más de la mitad de la industria financiero, si el sistema de cajas no funciona bien, eso es malo para España», dijo. Garrigues confío en que la situación de Caja Sur se arregle pronto, «porque con las cajas no se puede jugar», dijo. «Seamos mínimamente responsables, porque nos jugamos el futuro de la riqueza financiera del país», advirtió. Sobre el proceso de fusión de las cajas gallegas, afirmó que es una operación positiva.