Después del susto que obligó a cancelar varias operaciones, los quirófanos del Hospital Xeral de Vigo recuperan su pulso. Los tres primeros días de esta semana se detectaron problemas en la esterilización del instrumental quirúrgico. Como no se podía garantizar la seguridad de los pacientes de neurocirugía y traumatología, se suspendieron las intervenciones. Ayer volvieron a la normalidad.
«Ya estamos haciendo todas las operaciones», asegura el gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi), Francisco Soriano. El director de los hospitales públicos de la ciudad dice que se tomó la decisión de suspender las operaciones en cuanto se conoció que había problemas. «Estoy contento, porque creo que hemos actuado rápido y ante la más mínima sospecha decidimos parar, para garantizar la seguridad de los pacientes», dice, en referencia a una comisión que el hospital creó el miércoles por la mañana para estudiar el caso en cuanto detectó los problemas.
Aun así, el Xeral todavía no está en condiciones de esterilizar su propio instrumental quirúrgico. Fue una decisión, también, de la citada comisión. De momento, los útiles de quirófano se trasladan cada día al Meixoeiro, el otro gran hospital público de la ciudad (también pertenece al Chuvi). Se esterilizan con su equipamiento y luego se llevan de vuelta al Hospital Xeral, en el centro de la ciudad.
Desde el complejo aseguran que el traslado continuo no es ningún problema. La seguridad del material, pese a su delicadeza, está absolutamente garantizada, según señalan fuentes oficiales. Existen medios específicos de traslado que mantienen la esterilización del instrumental y que garantizan su seguridad.
El Servizo Galego de Saúde (Sergas) está investigando las máquinas, llamadas autoclaves, para averiguar qué puede haber sucedido con un material tan sensible. No en vano, del instrumental quirúrgico depende la vida del paciente, ya que puede ser un transmisor de infecciones. En este caso, además, afectó a quirófanos especialmente delicados. Por ejemplo, en el caso de traumatología se cancelaron operaciones en las que se iban a colocar prótesis a los pacientes. Fueron cuatro suspendidas de esa especialidad y dos de neurocirugía.
Lo que se estropeó no fue el material quirúrgico, sino las máquinas que lo esterilizaban. El asunto es de más calado, reconocen en el Chuvi, ya que no se trata de una partida de material defectuoso, sino del equipamiento estructural del propio hospital.
Una doble investigación
La investigación que ha abierto el Chuvi es doble, según explica Francisco Soriano. Por una parte, la empresa responsable de los equipos está sometiéndolos a una revisión. Por la otra, el servicio de medicina preventiva del Hospital Xeral realiza sus propias averiguaciones. Hasta que estos profesionales no den el visto bueno, las autoclaves del hospital vigués no volverán a funcionar. Soriano dice que habrá que esperar al menos hasta el próximo miércoles.
Esa fecha tampoco es segura. El gerente descarta que pueda haber una solución antes de ese día, pero prefiere demorarse el tiempo que sea necesario con tal de asegurarse de que los problemas de esterilización se resuelven y no se tiene que cancelar ninguna otra intervención.