Torres espera no perderse el Mundial pese a su operación

I. Tylko / Colpisa

VIGO

20 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si Fernando Torres ha decidido pasar de nuevo por el quirófano con toda urgencia ha sido, precisamente, para poder llegar a tiempo al Mundial de Sudáfrica. Por eso, y con permiso de lo que piense Vicente del Bosque a la hora de elaborar la convocatoria, está convencido de que llegará a tiempo para la gran cita. «Son cuatro años esperando y si los plazos van bien, no me planteo perdérmelo; ya he empezado a trabajar», declaró ayer el delantero del Liverpool, operado la madrugada del lunes en Barcelona por segunda vez en este año.

Si primero el doctor Cugat le había intervenido de una rotura de menisco en la rodilla derecha, esta vez le realizó «una limpieza» en la zona dañada. El tiempo estimado de recuperación es de seis semanas. Si no se producen nuevos contratiempos, el Niño tendría después unos quince días para ponerse a tope de cara al estreno ante Suiza, el 16 de junio en Durban. Muy justo, ya que no es lo mismo recibir el alta médica que disfrutar del ritmo de partidos que se requiere para la alta competición.

Torres, un nuevo problema médico para la selección, pues se suma a los de Cesc e Iniesta, revela en su página en Internet que estudió todas las posibilidades antes de tener que pasar por quirófano para solventar sus problemas en la articulación y quiso zanjar los rumores que aseguran que ha pensado más su deseo de no perderse el Mundial con la selección que en su futuro en el Liverpool. «Agotamos todas las posibilidades antes de llegar a la última, que era pasar por el quirófano. El menisco estaba afectado y los doctores decidieron que había que operar. Solo pienso en mi equipo y no en el Mundial», se sinceró.