Los ecologistas abogan por la creación de un banco de gestión de residuos para poner freno a este fenómeno
18 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los montes del área metropolitana de Vigo están en peligro por la enorme cantidad de restos de obras y desperdicios de todo tipo que reciben a diario. Un informe de los colectivos ecologistas A Groba, VerdeGaia y Luita Verde pone de manifiesto la necesidad de buscar una urgente solución al problema que supone el abandono de residuos en espacios naturales antes de que sea demasiado tarde.
Aseguran que los espacios degradados se van acrecentando día a día por una falta de coordinación entre las administraciones, que hasta ahora hizo imposible que se llevara a cabo una adecuada gestión de los materiales que se movilizan tanto en obras públicas como privadas. La construcción de viviendas, los polígonos industriales, carreteras, autopistas, puertos deportivos generan toneladas de desperdicios y, según denuncian, muchos de ellos acaban abandonados en el monte sin ningún tipo de autorización.
A pesar de que muchas de las empresas que actúan en este movimiento de materiales vierten ilegalmente y de manera reiterada, siguen obteniendo certificaciones ambientales e incluso pueden ser contratadas por la propia administración.
Los ecologistas afirman que hay un claro vínculo entre los vertidos y la especulación urbanística, tanto residencial como industrial. Aseguran que en muchos casos promotoras y propietarios de los terrenos se sirven de la degradación ambiental que provocan los rellenos para justificar su recalificación. El informe también señala que los ayuntamientos tienen parte de responsabilidad en el asunto dado que «retrasan os seus PXOM para non aterse á normativa ambiental, ou da man da propia Xunta, como no caso da modificada LOUG, dando vía libre a obras ilegais en solo rústico, moitas delas con recheos sen permiso.
Los ecologistas advierten de la proliferación de canteras en áreas protegidas y de interés ambiental y paisajístico, que están siendo destino incontrolado de muchos de estos materiales, con el agravante de que Galicia posee una escuálida red Natura 2000, ya que solo tiene protegido un 12 por ciento de su superficie, frente al 20 por ciento que se pretende en el espacio europeo.
Los aterramientos incontrolados son también un foco importante de expansión de especies de flora foránea e invasora, procedente de semillas existentes en tierras vertidos o que se plantan para fijar taludes. También hay que tener en cuenta la afección de áreas de protección de yacimientos arqueológicas, muy extendidos en todo el sur de la provincia. Los autores del análisis abogan por la creación de un banco de gestión de materiales para tratar de poner una solución a este problema.