Una fiesta con cinco siglos de solera

J. Santos

VIGO

La parroquia moañesa de Tirán celebra la festividad de Os Remedios en honor de Santa María do Castro, cuya cofradía se fundó en 1540, al construirse el templo

06 abr 2010 . Actualizado a las 11:46 h.

Es una de las fiestas más antiguas de la comarca y, que se sepa, la única que se celebra justo encima de un castro conocido, aunque no excavado, y en la que fotógrafos, niños y curiosos se suben sin objeciones a una pequeña roca situada a unos pocos metros de la fachada de la capilla en la que hace varios miles de años, los antiguos habitantes de Moaña dejaron una clara huella de su paso grabando en la piedra una serpiente de medio metro de largo.

El petroglifo en cuestión sufrió estos días un ataque de personas desconocidas. Alguien rayó la piedra o bien jugó sobre ella con una máquina de agua a presión. El caso es que las nuevas lineas desorientan al aficionado que busca la serpiente grabada en la roca. El propio alcalde moañés, que acudió ayer por la mañana a la fiesta, al igual que la mayoría de la corporación, mostró su preocupación por lo sucedido.

Cofradía

La cofradía de Santa María del Castro de los Remedios nació hace casi quinientos años, de la mano de Rui Fernández de Bon, racionero de la iglesia de Tirán. La integraron cofrades de distintos lugares de la ría de Vigo y de la comarca de O Morrazo, que subían al monte en carretas para ofrecerse a la Virgen y, hasta hace no muchos años, recorrían el entorno de la capilla de rodillas, para reforzar su ofrecimiento.

La hermandad desapareció a principios del siglo pasado, dejando en manos de comisiones la organización de las fiestas.

En lo que se refiere a los fieles, en la actualidad se ve sólo a algún ofrecido descalzo siguiendo la procesión.

La de ayer estaba encabezada por el Cristo «das boas augas», una imagen de unos cien años de edad que sustituyó a la original, que, según dice la leyenda, apareció flotando en el mar, al igual que el Cristo «que non quixo arder» de Cangas.

Tanto el Cristo «das boas augas» como la Virgen pasan el resto del año en la iglesia parroquial. El domingo de Pascua son trasladadas en procesión hasta la capilla de Os Remedios y siete días después, finalizada la fiesta, regresan de nuevo al templo románico de San Xoán de Tirán, escoltadas por los fieles. Así sucede, año tras año, desde tiempo inmemorial.

Ayer, la Virgen de Os Remedios marchaba detrás del Cristo. Hoy, las imágenes cambiarán sus puestos. Saldrá primero la Virgen y, detrás, el Cristo, a quien se le dedica la jornada.

Hoy habrá misas rezadas y la misa solemne previa a la procesión, además de la novena y el rosario. La verbena, sin embargo, se traslada al próximo sábado. Estará animada por las orquestas Marbella y Abanico. Antes, por la tarde, a partir de las cuatro, habrá juegos populares y actuará el grupo de baile Breogán.

Al día siguiente, el domingo, 11, se celebrará la novena y la misa en la capilla a partir de las cinco de la tarde. Al finalizar, las dos figuras saldrán en procesión monte abajo, cruzarán la carretera general y regresarán a la iglesia parroquial.