Los cambios rápidos de Eusebio no encuentran nunca premio

Víctor López

VIGO

Desde que Eusebio Sacristán llegó al banquillo del Celta se ha caracterizado por realizar en muchas ocasiones cambios con rapidez como el de la pasada jornada en el que sustituyó a Gastón Cellerino a los 35 minutos de partido por Dani Abalo. Curiosamente, estas variaciones suelen ir ligadas a un resultado negativo del conjunto vigués, y se han producido sobre todo en los partidos en los que juega como local.

En su estreno frente al Huesca de la pasada Liga, el entrenador pucelano ya realizó una variación en el descanso que resultó polémica. Dio entrada a Borja Oubiña por Trashorras con el marcador igualado y el Celta terminó perdiendo por 0-1. Este fue el mismo marcador que se produjo en la pasada jornada frente al Real Unión de Irún, pero que se ha dado hasta en tres ocasiones más. La pasada temporada relevó a los 31 minutos de partido ante el Las Palmas a Jordi y puso en el campo a Trashorras para terminar perdiendo. En esta temporada eso ha sucedido frente al Hércules, que sustituyó a Iago Aspas por López Garai, y frente a la Real Sociedad en la que metió a Trashorras por Saulo, ambas en el intermedio.

Las otras oportunidades en las que ha realizado un cambio en el descanso en Balaídos fueron en la campaña anterior frente al Albacete (0-0), en el que entró Rosada por Oubiña, y en esta Liga Hugo Mallo sustituyó en el primer partido ante el Numancia a Roberto Lago, y el Celta perdió por 1-2, mientras que Joselu entró por Michu frente al Murcia y el partido terminó en empate a un gol.

Las sustituciones a domicilio

Lejos de Vigo los cambios fueron el primero con escasa incidencia ya que se dio en Vallecas la temporada pasada cuando el Celta ya perdía por 3-0 y Eusebio dio entrada a Dani Abalo y Roberto Lago por Fabiano Lima y Renán. El partido terminaría con un 4-1 a favor de los madrileños. En esta campaña también entró en el descanso Roberto Lago por Vasco Fernandes en Huesca y el encuentro concluyó con el marcador que ya registraba de empate a un gol.

La mayoría de las sustituciones rápidas fueron en el descanso y de las cuatro que hizo antes del intermedio ninguna había tenido una reacción de enfado público como la de Cellerino.