Cellerino rompió un año de sequía

X.R. Castro

VIGO

Un año después Gastón Cellerino volvió a marcar. Su anterior referencia goleadora data del 23 marzo del 2009 con el Livorno, todavía en la Serie B italiana. En Vallecas rompió el maleficio en su cuarto partido como titular con el Celta. En Italia lo tenía casi imposible para aumentar su cuenta ya que apenas disponía de minutos en el Livorno, equipo que lo envió a préstamo a Vigo.

El argentino apenas tiene referencias de su celebración anterior. «Fácil diez meses, en Italia había metido dos pero no me acuerdo en qué partido había sido el último», comentó después de volver a la senda del gol. En la estadística aparece un tanto al Ancona (2-3 fue el resultado final) como el predecesor.

Gastón no quiso darle excesiva importancia a su primer gol como céltico. «Estoy contento por el gol, pero sobre todo porque llevamos el triunfo para Vigo», indicó después del estreno. En el lance demostró su característica de nueve nato: «Mi intención era que cogiera portería. Fue muy rápida la jugada y el defensor estaba muy cerca».

Tres días antes del acierto en Vallecas había vaticinado que cuando entrase el primero, todos serían en cadena: «Yo creo que el primero siempre es el más difícil. Ahora hay que seguir trabajando del mismo modo, porque así se va a ser más fácil para hacer goles».

A su favor, para hacer su trabajo, tiene el método de juego del equipo vigués, en donde los delanteros tienen mucho más protagonismo que en el Livorno. «Aquí estoy más cómodo y poco a poco estoy cogiendo el ritmo de juego. Para mí jugar aquí se me hace mucho más fácil, en parte porque aquí estoy jugando y en Italia era más difícil porque no jugaba casi nunca». Dos meses después de llegar a Vigo se siente completamente integrado en la dinámica del equipo.

Marcar en Balaídos

El próximo reto para el delantero sudamericano se sitúa en estrenarse en Balaídos ante la afición viguesa. No lo disimula, pero tampoco se obceca: «Lo principal es que nos quedemos con los tres puntos y si me toca marcar bienvenido sea, pero lo importante es ayudar al equipo». Hace tiempo que Cellerino no celebra dos jornadas consecutivas marcadas.

Al argentino le quedan dos meses y medio como jugador celeste y para nada se traza una meta goleadora determinada. En todo lo caso lo piensa en la intimidad sin llegar a desvelarlo: «Eso llega solo ha medida como trabajes y como sean los partidos. No soy de ponerme ningún número, me los pondría yo solo pero de decirlo no. Además, los goles se hacen, no se dicen».

Gastón dio el salto al fútbol europeo hace un par de temporadas después de ser el referente goleador del Rangers chileno, en donde había superado la veintena de goles, alguno de ellos de bella factura. Tras un año en blanco en Livorno ahora busca la recuperación en el Celta. Regresar a Italia con un buen número de goles en el zurrón sería su mejor carta de presentación.