De las rotaciones masivas a un armazón definido. Así han evolucionado los once de Eusebio Sacristán desde que la Copa del Rey tocó a su fin. Desde entonces, el Celta cuenta con ocho jugadores fijos y tan solo tres puestos han ido variando en función de los partidos y los picos de forma. Además de Falcón en la portería; hay tres defensas que a día de hoy parecen intocables: Vasco Fernandes, Noguerol y Roberto Lago. Tan solo el puesto de central izquierdo admite dudas. El trivote de medio campo parece consolidado por completo con López Garai, Jonathan Vila y Roberto Trashorras, mientras las posiciones de ataque son las más abiertas de todo. Papadopoulos es el único fijo, aunque variando su posición.
Desde el fin de las rotaciones tan solo un jugador ha acaparado todos los minutos, el capitán Fran Noguerol. Otro jugador como López Garai ha estado en los mismos siete partidos, pero fue sustituido en una ocasión. Los dos forman con Falcón una columna vertebral celeste que no tiene continuidad en la posición de nueve, la más huérfana de todas.
Muy cerca aparecen Roberto Lago y Roberto Trashorras. El vigués tan solo se ha perdido el último partido por sanción después de consolidarse en el lateral izquierdo y el diez celeste también ha faltado a un cita. Fue al primero de la serie ante el Salamanca. Desde entonces siempre ha estado de inicio, y aunque en las cuatro primeras citas siempre fue uno de los cambios, los dos últimos partidos (resueltos con sendos triunfos) los ha completado. Seis citas también las ha jugado Ismael Falcón, que ante el Cartagena se perdió por acumulación de amonestaciones su primera cita liguera de toda la temporada.
Vasco Fernandes, Jonathan Vila y Papadopoulos aparecen a continuación. Al portugués le costó hacerse con la titularidad por la competencia con Hugo Mallo en el lateral derecho, pero al final se ha consolidado. Vila es la principal sorpresa, porque el porriñés no había jugado un solo encuentro como titular en Liga hasta que tuvo la oportunidad ante el Córdoba. Desde entonces se ha convertido en un fijo. El griego Dimitrios Papadopoulos es una férrea apuesta de Eusebio. El pucelano no lo coloca de delantero centro, la posición para la que fue fichado, pero recurre a él siempre que está disponible para colocarlo en la banda.
Cinco partidos ha jugado también Túñez, pero el central que dio el salto desde el filial tras el éxtasis copero ha cedido su puesto a David Catalá en las dos últimas contiendas. El puesto de central izquierdo es uno de los tres que todavía no tienen dueño definido.
Las otras dos plazas fluctuantes están en el ataque. Especialmente en la derecha y en el ariete. En el costado diestro los últimos partidos apuntan a la continuidad de Dani Abalo, que ha jugado los dos últimos partidos a un excelente nivel. Su irrupción ha trasladado de lado el problema, ya que en la izquierda en donde ni Aspas (que solo ha jugado un partido como titular) ni Botelho acaban de asentarse. Tampoco Toni, que solo ha sido utilizado en una ocasión en este tramo.
Por dentro el debate se centra en Joselu y Cellerino. El argentino le ha tomado la delantera al de Silleda con tres titularidades y el futbolista cedido por el Real Madrid se ha tenido que conformar con un partido en el once.
No obstante, y aunque el equipo parece definido, durante este tramo Eusebio Sacristán ha utilizado a 22 jugadores. El más testimonial, Danilo con una intervención desde la suplencia el pasado sábado.