El árbitro castiga a un Dépor heroico

La Voz

VIGO

24 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Dépor acabó perdiendo un partido loco, en el que además fue zarandeado por una incomprensible actuación arbitral. Su dominio inicial se diluyó tras la expulsión de Aranzubía, a los diez minutos, sufrió hasta el descanso, pero se repuso con una gran segunda parte. Consiguió empatar, pero Rubinos Pérez decidió con varias acciones polémicas. Primero, cuando vio fuera de juego en un mano a mano de Adrián con el portero rival, que supuso además la expulsión de Lotina y de Ribera; después, cuando con e tiempo ya cumplido señaló penalti por una entrada de Lopo a Kike Mateo.

Buen inicio

El Dépor salió a por todas. En su ilusionante bagaje ofensivo inicial hay que apuntar dos faltas colgadas al área, un disparo alto de Juan Rodríguez y un córner con gol anulado por falta previa de Colotto, que se colgó en su salto sobre un rival. Ni un solo recuerdo del nefasto partido de hace tres días. Pero las buenas sensaciones se tambalearon cuando Bilic enfiló el área local tras un error de Manuel Pablo; el asturiano cayó arrollado por la salida de Aranzubia. El árbitro expulsó al guardameta. Antes de que los coruñeses comenzasen a achicar agua en torno a la ahora meta de Manu se sucedieron nuevas ocasiones: un cabezazo de Colotto que se estrelló en el lateral de la red y pudo haber otra si Rubinos no llega a señalar un inexistente fuera de juego a Adrián cuando corría hacia Juan Pablo.

Pero el marcador premió al dominado. En una acción aislada, Carmelo, la pesadilla de Laure, centró al área, pero nadie acertó a despejar y en semifallo cayó a pies de Bilic, quien cruzó ante Manu. El gol enfrió los ánimos de un Dépor que capeó como pudo el temporal hasta el descanso.

Discretos en defensa

Con Lopo y Colotto alarmantemente anclados al punto de penalti y Juan Domínguez perdido en la banda derecha, los asturianos sometieron al Dépor un asedio total. Solo la ceguera de sus rematadores evitó un castigo mayor y lo mejor que pudo pasar fue llegar al descanso con el 1-0.

Pero los deportivistas se reengancharon tras el descanso. Antonio Tomás, Sergio y Juan Rodríguez formaron un triple pivote con Juan Domínguez por delante como puente tendido hacia Adrián. El cambio surtió efecto. Recuperó el balón y volvió a acercarse a la meta local. No tardó en empatar. Primero, asustó. La más clara llegó poco después, cuando Juan Domínguez se inventó un pase imposible a Adrián cuyo remate cayó a pies de Juan Rodríguez, quien a la media vuelta cruzó el balón en exceso. El gol llegó tras un pase a la carrera de Adrián, que batió en el mano a mano a Juan Pablo.

Pero es que poco después Juan Rodríguez, que insistió sin premio, perdonó el 1-2 tras cruzar demasiado su remate. En la meta de Manu, Bilic perdonó el empate muy poco después. Hasta que el árbitro señaló el inexistente fuera de juego a Adrián que supouso la expulsión de Lotina y de Ribera. Minutos después, ya en el tiempo añadido, Rubinos vio penalti de Lopo a Kike Mateo. El décimo gol de Diego castro, la euforia local y la injusta derrota del Dépor.