¿Un petroglifo en el mar de Cangas?

J. Santos

VIGO

El cangués Cholo Cordeiro encontró un grabado cuando paseaba por las rocas de Punta Balea con la marea baja, que estudiará el arqueólogo Antonio de la Peña

18 mar 2010 . Actualizado a las 14:12 h.

No es nada habitual encontrar un petroglifo en la zona intermareal y no está todavía claro si el grabado que se encontró el vecino de Cangas Cholo Cordeiro hace unos días en Punta Balea es antiguo o reciente. Se ve con la marea baja y lo cubre el agua al poco que el mar empiece a subir.

A Cordeiro, marmolista jubilado, le llamó la atención el caprichoso dibujo que destacaba en una roca a pocos metros del agua. Se acercó a verlo y, justo al lado, en una laxe que baja hacia el mar y que apunta al faro de A Borneira, descubrió la típica espiral, muy clara, con un trazo de unos dos centímetros de ancho y entre dos y cinco milímetros de profundidad. Su diámetro ronda los 30 centímetros.

Paseaba por el lugar días después del último temporal que azotó Galicia, que dejó tras de sí mareas vivas que descubrieron buena parte de las piedras de Punta Balea. La roca que le había llamado la atención mostraba un color diferente en uno de sus lados, dejando entrever una forma de espiral rojiza muy llamativa. Al acercarse, se encontró de frente con el petroglifo

Cordeiro llamó a su hijo Pablo, trabajador del servicio de Protección Civil Cangas y este, a la concejala de Cultura, Merchi Giráldez, quien se puso en contacto con el arqueólogo Antonio de la Peña, que lo visitará a finales de mes.

La edila le envió varias fotos, unas de la propia figura y otras del entorno. Ayer recibió una escueta respuesta por fax de De la Peña en la que le adelante su primera impresión. Dijo, según palabras de Giráldez, que «ten boa pinta». El arqueólogo verá la espiral y buscará otros indicios en las inmediaciones para formarse una opinión.

Arrastre de arena

La principal objeción es que el arrastre de arena durante cientos o incluso miles de años, dependiendo si es de la Edad de Bronce o moderno, debería haber erosionado el petroglifo en cuestión y el grabado de Punta Balea no parece haber sufrido un desgaste excesivo.

Punta Balea no es, sin embargo, una zona arenosa, por lo que la figura podría haberse salvado de la erosión.

La otra posibilidad es que alguna persona haya grabado más o menos recientemente la espiral aprovechando las mareas. Sería un petroglifo, pero sin interés histórico alguno