Los vecinos proponen desligar el transporte público del centro y la periferia para evitar retrasos
VIGO
Un exhaustivo estudio de la Federación de Vecinos presentado ayer y al que ha dedicado una década pone las bases del transporte metropolitano y propone medidas para agilizar el servicio de autobuses en Vigo. Una de ellas pasa por desligar las líneas del centro y la periferia para evitar retrasos tan elevados como ocurre en la actualidad.
El hecho de que el recorrido de algunas líneas sea tan largo provoca lo que denominan el efecto acordeón, o lo que es igual, acumulaciones de varios autobuses en la misma parada, como sucede en la Porta do Sol, mientras que en otras tardan más de media hora en pasar.
La instalación de intercambiadores en puntos estratégicos como la praza de América, la de España, instituto de O Calvario, estación de Renfe o de ría es considerada fundamental en el estudio vecinal para agilizar los traslados. Otro de los grandes problemas del transporte público de Vigo es para los vecinos la deficiente información, lo que obliga a los conductores a informar a los usuarios uno por uno y a perder cantidad de tiempo en cada parada. Propone que se indiquen las líneas más importantes a través de colores, como se hace con el metro, completado incluso con megafonía.
El plan desvela graves carencias, tanto urbanas como interurbanas. Sobre estas últimas recoge el detalle de que un usuario que hace el trayecto entre Vigo y Baiona pasaría de gastar ahora 2,50 euros a siete céntimos una vez implantado el transporte metropolitano. Eso, sin tener en cuenta el tiempo empleado en el traslado, en la actualidad de casi una hora. Propone que los autocares circulen por vías rápidas para rebajar este tiempo.
El refuerzo de los trenes de cercanías y el de transporte de ría serían el complemento perfecto para el desarrollo del transporte metropolitano, sin olvidar medios más ecológicos como la bicicleta. Sobre el de ría, la federación entiende que son necesarias garantías absolutas para su funcionamiento, que eviten la precariedad de ahora, como indica que en siete días puedan comunicar el cese de actividad.