El restaurante de Mos destrozado aún espera por el perito

L. M.

VIGO

El restaurante Casa Herminia, en la N-550 a su paso por Mos, continuaba ayer sin poder recuperarse del accidente que terminó con un coche empotrado en su comedor porque aún no había recibido la visita del perito. «Supuestamente vendrá mañana por la mañana», recordaban en el establecimiento, en referencia a hoy viernes.

Mientras no se produzca una valoración de los daños no pueden recoger los pedazos de pared salpicados por el suelo y el mobiliario destrozado. Además, han tenido que poner a una persona de vigilancia en el interior para evitar que se produzcan robos o entren personas ajenas al establecimiento. Al no poder empezar con las obras de rehabilitación, tampoco han podido arreglar los problemas en la calefacción que ha generado el accidente.

Televisiones

Pese a que el perito todavía no se ha acercado, de quien sí han recibido la visita es de las televisiones regionales y nacionales a lo largo de la jornada, puesto que la espectacularidad del incidente ha provocado la curiosidad de las cámaras.

Hasta la zona también se han acercado numerosos vecinos para enterarse del incidente, que se produjo en la madrugada del miércoles cuando un conductor perdió el control del turismo, supuestamente por los efectos del temporal. Gracias a que el establecimiento se encontraba vacío, puesto que acababa de cerrar sus puertas, no se produjeron heridos entre los usuarios del restaurante. El único que recibió daños, aunque no de gravedad, fue el ocupante del vehículo. Pese a los desperfectos, el establecimiento continúa funcionando porque tiene a su disposición otros salones dentro de los más de mil metros cuadrados que se reparten por las dos plantas del negocio familiar, regentado por los hermanos Figueroa.