Los plásticos del Miño llegan al Congreso

VIGO

El origen de las fichas, que aparecieron hasta en tierra firme, se ha convertido en un misterio

20 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El río Miño, igual que el Lago Ness, tiene su particular monstruo, salvando las distancias. En este caso es de plástico y, a diferencia del escocés, se hace bien visible en las redes de los pescadores. Pero la singularidad de las fichas descubiertas por los pescadores y la excepcionalidad de los hechos ha convertido el caso en un auténtico misterio, no solo en Galicia y el norte luso.

La diputada el BNG en el Congreso de los Diputados, Olaia Fernández Davila, ha ampliado el debate a Madrid. A través de una inciativa parlamentaria, demanda al Gobierno que investigue el vertido de las miles de piezas de plástico que los pescadores están recogiendo con la red de angula. Fernández Davila solicita una respuesta por escrito que recoga cuáles han sido las actuaciones del Gobierno ante este vertido. A través de la misma también interpela al Ejecutivo para que explique las conclusiones de la investigación que haya podido hacer el Seprona. En el documento la diputada pide que se determine el origen y la autoría del vertido y que, de esclarecerse, se imponga una sanción al autor del mismo.

Ocho días después de que comenzasen a proliferar las fichas que parecen salidas de la nada sino fuera porque igualaban en número al de angulas recogidas en cada una de las últimas peneiradas de la campaña, el rompecabezas se complica.

Al no haber fuerza suficiente de corriente ya casi no se puede utilizar la tela, la única red suficientemente tupida como para que las piezas no se cuelen por los agujeros. Por ello, los propios pescadores solicitarán a la Comandancia Naval de Tui, una autorización especial para poder utilizarla de manera excepcional y a plena luz del día, cuando se acerque la próxima luna nueva. Eso será dentro de unos diez días y, de conseguirse el permiso, la fórmula permitiría evaluar la situación y avanzar más en la composición del enigmático puzzle.

Hay fichas repartidas por organismos y asociaciones de España y Portugal y las cábalas se multiplican a la misma velocidad que sus protagonistas. El presidente de la asociación de pescadores del río Miño, Samuel Martínez, confirmó que han llevado muestras a la Comandancia Naval y al Aquamuseum de Vila Nova de Cerveira.

Sin respuestas

Aún no hay ninguna respuesta clarificadora. En la ribera lusa, más de lo mismo. El presidente de la asociación de pesca y preservación del río, Antonio Felgueiras también acudió a la Comandancia de Caminha y, aunque sí avanzó que la policía lusa trabaja en el tema, no hay más avances. También la Guardia Civil investiga los hechos. El Seprona enviará al laboratorio ejemplares de los localizados en el cauce del Miño para su análisis para intentar esclarecer las circunstancias del insólito vertido.

Podría incluso no haber sido un solo vaciado, como se apuntó los primeros días. El cambio de color de las piezas, más blancas aún tras varias jornadas, levantó las sospechas en las dos orillas sobre la posible intencionalidad del vertido. No solo eso sino que también se han localizado río arriba y, el jueves, según explicó Samuel Martínez, llegaron a cogerse por tierra en la zona de Amorín, donde posiblemente las depositó la propia corriente de las mareas.

Las hipótesis están abiertas y las conjeturas se multiplican no solo en los foros del sector. Informativos de cadenas nacionales como La Sexta destacaban ayer la noticia en sus parrillas haciéndose eco de un debate que va ganando pulso. De forma paralela, los supuestos pero, a día de hoy, lo único cierto es que pese a la curiosidad suscitada aún nadie ha podido ponerle nombre y apellidos.