La Xunta se ofrece para construir la depuradora

VIGO

Tras varios meses de bloqueo la Xunta ha movido ficha para que la nueva depuradora del Lagares pueda construirse cuanto antes y el proyecto salga de su actual paralización. El conselleiro Agustín Hernández planteará hoy por carta al alcalde vigués y al Ministerio de Medio Ambiente una solución novedosa; en concreto, propone a ambos que la Consellería de Medio Ambiente se encargue de todas la tramitación y de la responsabilidad global del proyecto. Para ello exige, obviamente, contar con los terrenos y disponer de la financiación europea que Bruselas traspasará directamente al Gobierno central para posibilitar las obras.

El parón en que se encuentra la mayor infraestructura de saneamiento prevista en Galicia está relacionada con una cuestión en principio menor: Santiago reclama al Concello vigués que pague la acometida eléctrica de la instalación (algo que figura en el protocolo firmado a tres bandas hace quince meses), lo que supone un gasto de uno ocho millones de euros. Sin embargo, el alcalde vigués se niega y este desacuerdo ha impedido firmar el convenio para poner en marcha la licitación y adjudicar la redacción del proyecto y la ejecución de esta compleja obra de saneamiento.

Oídos sordos

Esta paralización ha provocado el enfado público del conselleiro Agustín Hernández, mientras Caballero rebate sus propuestas una tras otra y la ministra Elena Espinosa, máxima responsable del proyecto, lleva varias semanas en completo silencio. Hernández afirmó ayer que «por nuestra parte estamos actuando: hemos puesto a disposición del Ministerio de Medio Ambiente los 104 millones de euros que nos pidió y los correspondientes intereses por el pago aplazado, e instado en dos ocasiones a la ministra a que nos convoque para la firma del convenio. El problema es que el Concello vigués tiene otras prioridades ya que no entendemos que problema puede tener para aportar cinco millones de euros en una actuación en la que otras instituciones colaboran con 220 millones», precisó el dirigente autonómico.

Desde el lado municipal Caballero se ha escudado en todo momento en lo que considera un agravio comparativo para Vigo con relación a las demás ciudades gallegas. En concreto, el alcalde vigués asegura que ninguna de ellas tuvo que hacer aportación económica alguna, al margen de la cesión de los terrenos necesarios.

Desde Santiago la respuesta es inmediata: Vigo es una prioridad y la prueba es que el coste de la macrodepuradora del Lagares es el mayor de todas las obras de saneamiento ejecutadas en Galicia.

En este contexto el tiempo pasa y cuando la depuradora debería estar casi terminada ni siquiera se ha iniciado; tampoco hay fecha para hacerlo y lo mismo ocurre con la redacción del proyecto. Esto supone que la ría siguen contaminada y sin una fecha para lograr su normalización en este campo. Para agraver todavía más el panorama, periódicamente se producen averías como la que días atrás obligó a verter directamente las aguas residuales a la ría tras agrietarse el emisario cerca de la planta.

Gestión directa

La otra pata de la propuesta autonómica es la cesión de la futura gestión a la Xunta mientras que ahora mismo esta responsabilidad recae en el Concello. Esta iniciativa encaja con la opinión del conselleiro y de Augas de Galicia de que las depuradoras de la ría gestionadas por la Xunta tienen un balance mucho más satisfactorio y menores averías.

En el supuesto de que el Concello rechace la última propuesta del conselleiro, y dada la negativa de Caballero a siquiera sentarse a negociar con la Xunta, el retraso puede ser considerable. De alguna manera supondría agravar el estado de la ría ya que tardaría muchos más años en eliminar una contaminación que, por ejemplo, impide la concesión de la Bandera Azul a Samil.