El vigués lleva a los más alto del podio del gallego absoluto a Rubén Castro y Óscar Piñeiro, sus dos únicos atletas
02 feb 2010 . Actualizado a las 11:41 h.Alejandro Gómez quiere prolongar su exitosa carrera como técnico. En su primer año como entrenador ha conseguido llevar a los más alto del podio del campeonato gallego de cros a los dos atletas que entrena en la actualidad. Rubén Castro se proclamó campeón gallego en Carballo y su compañero Óscar Piñeiro fue segundo.
«Es un orgullo que tus dos atletas copen el podio en el campeonato gallego», comenta Alejandro, a quien no le coge de sorpresa el resultado final. «Este domingo puede haber sorpresas», le comentó el galgo de Zamáns a sus allegados antes del autonómico. Cuando llegó a Carballo y comprobó que el circuito estaba embarrado, le pidió tranquilidad a los suyos y la estrategia funcionó a la perfección.
Óscar Piñeiro habló del circuito como una de las claves: «Había moita lama e eso beneficioume, fun toda a carreira con Rubén, e aínda que non contaba estar ahí arriba, a verdade é que me saiu unha boa carreira». Rubén Castro nunca se había sentido igual: «La última vuelta, cuando me vi primero fue algo brutal. Fui de menos a más, porque lo único que quería era meterse en la selección gallega, pero al final todo salió perfecto, cada vuelta que pasaba me sentía mejor y acabé ganando».
Gómez comenzó su carrera como entrenador la temporada pasada con el propio Óscar Piñeiro y con Daniel Bargiela, que ahora no está. Este año se quedó con Piñeiro y aumentó en su nómina al lucense Rubén Castro.
Óscar recuerda como fue el encuentro. «La verdad es que fue un poco por azar. Yo también entrenaba con Julio [el técnico de toda la vida de Gómez] y cuando Alejandro comenzó a dejarlo me pasaba por su casa para ir a rodar. Hace poco le dije si quería hacerse cargo de mi preparación y la verdad es que estoy encantado. Alejandro nos entiende. Sabe lo que significa ir a entrenar después de trabajar y es además es una persona excelente». Gómez sale a entrenar con él todo los días.
Con Rubén Castro lo tiene un poco más difícil. Reside en Lugo y los entrenamientos se planifican por vía telefónica. «Hablamos por teléfono y de vez en cuando, cuando tiene que hacer algún entrenamiento de calidad se viene a Vigo». El lucense tan solo lleva tres meses con Alejandro -«que me da mucha tranquilidad y me ayuda mucho a nivel psicológico»-, pero tampoco quiere olvidarse de Carlos Landín, el técnico que lo llevó durante muchos años «y a quien tengo mucho que agradecerle porque se portó muy bien conmigo y me ayudó mucho. Él también tiene mucha parte de culpa de este éxito».
El campeonato gallego es un primer paso. La preparación que Alejandro Gómez le ha diseñado tiene como fin la media maratón. El técnico piensa que los 21,5 kilómetros pueden ser la distancia ideal para ambos. «Digamos que la preparación no es específica para el cros, aunque también ayuda. Sin olvidar el cros pienso que tanto Rubén como Óscar pueden ir muy bien en la media maratón». No obstante, en tres semanas tendrán una nueva ocasión de brillar. Será en el nacional de cros por clubes en Haro en donde defenderán los colores del Academia Postal ourensano. Después llegará el campeonato de España de cros en A Coruña. Más retos.