En el bicentenario de su declaración oficial como ciudad, la mayor urbe de Galicia se presentó en Fitur con más vocación turística que nunca y apelando a su autoestima
24 ene 2010 . Actualizado a las 02:33 h.4.000 participantes. La Tenencia de Alcaldía sorteó dos viajes para dos personas de fuera de la ciudad que acudirán el fin de semana de la Reconquista a conocer Vigo. El expositor de Vigo se situó dentro del pabellón de Galicia en la feria. Aunque no era un puesto demasiado grande, consiguió que participaron alrededor de 4.000 personas. Se resolvió ayer. | á. P.
Hay un Vigo orgulloso. Hay un Vigo que rompe el tópico -ciudad industrializada, gris y autocrítica en exceso- y saca pecho. Hay un Vigo que presume. Que se sabe peleón, que mira a la Ría, que disfruta. Hay un Vigo orgulloso. Ese Vigo, el Vigo que saca pecho, se dio a conocer ayer en Madrid.
Hace 200 años, el Reino de España le otorgó el título de ciudad. Y ahora Vigo va a Madrid -que no es ciudad, sino villa- y se reivindica. «Son 200 años en los que nos hemos hecho a nosotros mismos», dijo ayer en la capital el teniente de alcalde, Santiago Domínguez, edil de Turismo y organizador del acto para promover el turismo vigués en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebra desde el miércoles hasta hoy en Madrid.
Lo respaldaron los representantes de los hosteleros, hoteleros, comerciantes, fiestas locales, deporte, ferias y vecinos; una delegación de 34 personas. Y todos apelaron al orgullo de la ciudad. A la autoestima. Ya la noche antes, en una cena de la delegación viguesa, los representantes de todos los sectores coincidían en ese punto: «Tenemos muchísimo potencial, lo que pasa es que hasta ahora no hemos sabido aprovecharlo», decía uno. «Es que no nos lo creemos», le replicaban.
En este año en que la ciudad sopla 200 velas, Vigo pretende atraer más turistas que nunca. Y quiere que no vengan solamente en verano. Aunque es consciente del tirón de las playas, Santiago Domínguez pretende que «todos y cada uno de los días del año» la ciudad atraiga viajeros. Eso que los técnicos llaman desestacionalizar el turismo es el gran objetivo que se ha marcado su concejalía para aprovechar al máximo el potencial de la ciudad. Un potencial que pivota en dos grandes ejes: el turismo urbano y la ría. Para ese fin están el Plan de Competitividad Turística y el recién creado Vigo Convention Bureau. Y todo el sector respaldando.
Claro que, el punto orgulloso lo reflejó el periodista e investigador histórico Eduardo Rolland, columnista de La Voz de Galicia: «Se cumplen 200 años del título de ciudad y quizás eso no sea lo más importante. Han pasado 73.000 días y creo que es más importante que cada uno de esos días el sol ha salido por la ensenada de San Simón, ha recorrido toda la Ría y se ha puesto tras las Cíes». O como dice el lema de la campaña turística de la ciudad, «verlo para quererlo».