Dos reyes ingleses visitan Vigo

VIGO

En enero de 1931, el Príncipe de Gales y su hermano, que regirían en Gran Bretaña como Eduardo VIII y Jorge VI, llegaban a la ciudad antes de partir hacia Sudamérica

13 ene 2010 . Actualizado a las 11:57 h.

Eduardo Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha pasó a la historia como Eduardo VIII del Reino Unido de la Gran Bretaña. Llevó el cetro británico durante once meses, abdicando en favor de su hermano Jorge VI en diciembre de 1936. Cinco años antes, los dos hermanos tomaron un trasatlántico en Vigo para realizar un viaje a varios países sudamericanos.

El Príncipe de Gales y su hermano realizaron un extraño viaje desde su país. Primero se dirigieron a París, donde mediante un automóvil, llegaron a Santander. En la capital cántabra se embarcaron en el trasatlántico Oropesa para trasladarse a A Coruña. En la ciudad herculina tan solo estuvieron el tiempo justo para presidir la colocación de la primera piedra del monumento dedicado al general británico John Moore.

Desde A Coruña, los príncipes británicos se dirigieron a Santiago de Compostela. Iban acompañados por Pedro Barrié y Ricardo Rodríguez Pastor, máximo accionista y presidente, respectivamente, del Banco Pastor. El príncipe Eduardo iba acompañado por su profesor de castellano, que era natural de A Coruña.

Tras una breve parada en Santiago de Compostela, los tres vehículos de la comitiva real emprendieron el camino hacia Vigo. Pasadas las ocho de la tarde del 19 de enero de 1931, la comitiva se detenía en la plaza de A Constitución, ante la antigua casa consistorial de Vigo. La plaza estaba repleta de personas que vitorearon a los futuros reyes del Reino Unido. La banda municipal interpretó el himno británico.

Ya en el salón de sesiones, el alcalde Manuel San Román y los gobernadores civil y militar recibieron a los ilustres huéspedes, obsequiándolos con un jerez. Al parecer, el príncipe Eduardo hizo gala de buen humor e incluso «pronunció alguna frase en castellano», según recogía la prensa al día siguiente. Los príncipes firmaron en el álbum del Concello.

Dos trofeos para el Náutico

Posteriormente, el séquito inglés se dirigió al Hotel Continental, donde el Príncipe de Gales despachó correo antes de asistir a un cena en compañía del alcalde de Vigo, el capitán general de Galicia, el cónsul inglés en Vigo y los banqueros coruñeses.

El último acto al que asistieron aquel día los príncipes fue una visita a la sede del Real Club Náutico. El futuro Eduardo VIII se comprometió a enviar una copa para las regatas de balandros y otro trofeo para el concurso hípico internacional.

Antes de partir en el trasatlántico Oropesa , a las dos de la madrugada, el príncipe Eduardo le encargó al alcalde que le enviase todas las fotografías que se obtuvieron de su estancia en Vigo. Tanto él como su hermano, padre de la actual reina del Reino Unido, alabaron la belleza del paisaje gallego, y resaltaron la excelencia arquitectónica de la zona monumental de Santiago de Compostela.