El técnico renuncia al buen trato del balón y da otra vuelta de tuerca para apostar por el músculo en detrimento de la calidad
04 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Eusebio le dio un giro importante al estilo de juego del Celta en los últimos partidos del 2009 con buen resultado. Renunció a la apuesta por tener la posesión del balón por encima de cualquier otra cosa, fortaleció el centro del campo haciendo jugar juntos a Bustos y Garai, y en general juntó más las líneas, teniendo más cuidado en no correr riesgos que en hacer un buen uso de la pelota.
Pero a pesar de que las cosas estaban funcionando bien, el técnico celeste decidió ayer dar una vuelta de tuerca y completó así su metamorfosis, al pasar de un extremo de gusto por el buen fútbol, aunque ineficaz, a una apuesta radical por el fútbol de músculo, metiendo en el terreno de juego a toda la artillería pesada, dejando a Aspas como único futbolista con habilidad técnica, y aún encima en una posición que no es la suya.
El moañés estaba ofreciendo un buen rendimiento jugando por detrás de los delanteros y, si bien ayer no lo hizo mal buscando siempre los espacios en medio de una poblada defensa, ahí su capacidad de generar peligro es menor.
Eso sí, el Celta se convirtió en un equipo incómodo para el rival por su fortaleza física, su actitud y la presión continua que ejercía sobre la pelota. El problema estribó en que de cara al área rival las ideas brillaron por su ausencia. Eusebio lo justificaría después en la lesión de Michu, pero en la banda izquierda Botelho no parece la solución para darle fluidez a la posesión.
Otra vez encajaron
El equipo recuperó su identidad con la entrada de Joselu en la segunda mitad, pero ahí llegó el gol del Murcia y la precipitación anuló las ideas hasta que salió Trashorras y con el gol final de Joselu.
El problema es que a este Celta nunca le llega con un gol para ganar un partido. Una vez más encajó. De 18 jornadas ya son 17 en las que el rival le ha marcado al menos uno. El único que no loo hizo fue el Rayo en Balaídos, y para colmo ese día los celestes no consiguieron marcar.
Las únicas cuatro victorias de la temporadas han sido por el mismo resultado de 2-1. A los rivales les llega con muy poquito para marcar.