El Kics, a la caza en Menorca de un tesoro improbable

P. C

VIGO

22 dic 2009 . Actualizado a las 10:17 h.

La victoria frente a Axarquía ha reforzado la moral del Kics antes de su visita esta noche (21h) a una pista, la del Menorca, en la que nadie ha logrado, por ahora, arrancar una victoria. «Es uno de los mejores equipos de la liga, nuestras opciones pasarán por llegan al final igualados en el marcador. Allí el baloncesto es una religión y eso les ha ayudado a estar invictos en casa. Tienen 4.500 socios que no fallan nunca», advierte Alberto Ruiz de Galarreta, ex de los insulares.

El alero vivió con aquella camiseta uno de sus momentos más gloriosos como profesional. «Los tres años que pasé allí fueron muy bonitos para mí, especialmente por el ascenso a la ACB que logramos, algo que no se olvida fácilmente», recuerda ahora. Galarreta no es el único discípulo de Povea que militó en el Menorca. También Alejandro Alba pasó allí dos temporadas. «Nosotros tenemos la motivación extra de venir de una victoria pero es cierto que es un partido muy difícil. Tienen un plantel muy completo, que permite muchas rotaciones entre jugadores desequilibrantes, y cuentan con una afición que viaja de todas las partes de la isla para ver los partidos», reconoce el escolta.

Olmos no se fía de los vigueses

En la isla hacen ya cuentas para la Copa y sus opciones pasan por no ceder ante los vigueses. Pero su técnico, Paco Olmos, alerta del riesgo de relajarse. «El Vigo es un equipo que te permite pocas canastas fáciles y que en defensa también crea problemas con sus zonas. En ataque poseen un juego bien organizado desde la llegada de Pope», analiza.

Olmos avisa del potencial de los de Povea. «O'Leary compensa nuestra teórica superioridad en el «tres» y cuentan con jugadores solventes en la pintura como Frost que es enorme y Williams que es uno de los pívots con mejor mano de la liga como ya demostró en Axarquía la temporada pasada». Los menorquines ocupan la segunda plaza, tras el Melilla, antes de recibir a un Kics que se presenta sin bajas en busca de un triunfo que nadie, hasta ahora, ha conseguido.