El técnico le dejó fuera del once por primera vez cuando estaba en juego su continuidad en el banquillo del Celta
08 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En Girona cayó el penúltimo intocable. Eusebio Sacristán prescindió de Roberto Trashorras por primera vez en la temporada. El lucense era el único de la plantilla conjuntamente con Falcón que había jugado como titular los 14 encuentros de Liga anteriores. El diez celeste trató de quitarle importancia. Se sigue sintiendo un jugador importante dentro del club y no se ve con el cartel de suplente, aunque la temporada pasada Pepe Murcia prescindió de él en Éibar y después no entró en el equipo hasta que llegó Eusebio.
Trashorras quiso restarle ayer toda trascendencia a su papel de sacrificado. De entrada, descartó que le sorprendiera la decisión, aunque admitió que esperaba jugar: «Formamos un equipo, estamos 23 en plantilla y yo me considero uno más. Esta vez me tocó a mí estar en el banquillo y sin ningún tipo de problema ni de polémica. Soy uno más, trabajo cada día para jugar y cuando uno no juega se cabrea y está jodido, pero por encima de todo está el equipo. Lo importante es que se ganó».
Hasta la fecha Trashorras acaparaba minutos (1108) y sumaba goles. Con cuatro es el máximo realizador celeste en la competición de la regularidad. Aún así, dijo no considerarse pieza intocable del plantel: «Decidió [el entrenador] dejarme fuera y los motivos habría que preguntárselos a él, pero creo que tampoco hay que darle mucha importancia. Me considero un jugador importante del equipo, pero uno más. Si el míster decidió dejarme fuera tendría sus motivos».
En los días previos al encuentro de Montilivi se había especulado con la posibilidad de que el lucense pasase a la reserva, aunque él dijo no percibir nada extraño: «La semana fue igual que otra cualquiera, el entrenador no suele dar pistas por la semana y veníamos de perder en Cádiz y podía haber cambios. Cualquiera podía salir, me tocó a mí y tampoco hay que darle más importancia». Hasta la fecha, los sacrificados habían sido otros.
No entró tampoco en un análisis particular de los motivos. Recordó que había comenzado bien y que mantener siempre el mismo estado de forma es poco menos que imposible: «Empecé muy bien, pienso que en la mayoría de los partidos que he jugado he mantenido muy buen nivel, ha habido partidos mejores y peores, pero tampoco hay que justificar ni buscar excusas».