Sin hacer ruido mediático, el Dépor se ha encaramado a la zona noble de la tabla, donde se le mira como ave de paso, como el Alcorcón de la Liga. Quizá ese sea su papel verdadero, pero si hoy gana al tricampeón, en lo que sería pionero en esta Liga, España volverá a hablar del Superdépor, esta vez en versión Lotina. De hecho, mejoraría los números de aquel equipo en la jornada 13, y también los de todos los que le han precedido en la historia. El triunfo sería un puñetazo en la mesa de los tribunos, la ratificación de una sorpresa. Pero, en caso de victoria, no sería justo hacer lecturas eufóricas: el conjunto coruñés es ya hoy un equipo muy por encima de sus posibilidades, pues Lotina ha sacado zumo para seis comensales de un par de naranjas. Vencer al Barça sería sacar petróleo del exprimidor. Y en caso de derrota, no se podría interpretar como que los culés pinchan el globo blanquiazul, pues si algo no es el Dépor de Lotina es un equipo hinchado.
La referencia es el partido contra el Sevilla en Riazor. El Dépor lo amordazó. Defendió de forma excelente y atacó con mucho sentido. Fue un triunfo bañado en litros de sudor, trabajado en la mina. No hay nada glamuroso en el sudor, pero da puntos. Por esa vía, la del trabajo y la solidaridad, buscará plantar cara. Y lo hará sin miedo, pues no existe ese temor que sí hubo en el anterior enfrentamiento serio de ambos equipos, el que se resolvió con un aplastante 5-0 para los culés en el Camp Nou. Es el mayor enfado que se recuerda de Lotina con sus jugadores. Cabreado estaba ayer el técnico. No lució buen humor en la rueda de prensa. Minutos antes había llegado una mala nueva: la baja de Riki, que sufrió un pinchazo en la ingle en la sesión de ayer. Tenía el once, y con ese percance se quedaba con diez y una duda: Aranzubia, Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Filipe, Sergio, Tomás, Juan Rodríguez, Guardado y Mista. Siguiendo la fórmula de Arsenio de «no toques lo que funciona», lo lógico sería que Adrián entrase por Riki. Otra opción es colocar a Juan Rodríguez en la mediapunta y adelantar a Mista al ataque, con lo que entraría Pablo Álvarez en la derecha. Lo decidirá tras el entrenamiento de hoy.
El Barça, que lucirá en Riazor el mejor once posible, no ha perdido en Liga. Se ha dejado seis puntos, todos fuera, tras empates en Valencia, Pamplona y Bilbao. «Sería bonito ganar porque conseguiríamos tres puntos importantísimos, no por ser los primeros», dijo ayer Aranzubia, expresando así la mentalidad de hormiguita que ha anidado en el vestuario, donde no ha entrado la euforia. Sí la habrá en la grada, que rozará (si es que no lo alcanza) el lleno.
Alineaciones probables:
Deportivo:
Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Filipe Luis; Antonio Tomás, Sergio, Guardado; Juan Rodríguez, Mista y Adrián. Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi, Keita; Messi, Ibrahimovic e Iniesta. Árbitro: Fernández Borbalán (comité andaluz). Campo: Riazor. Hora: 22 (La Sexta).
Barca: