Maestros brasileiros supervisaron ayer el primer campeonato municipal, clasificatorio para el europeo de abril en Portugal
29 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La afición a la capoeira se extiende como el agua por todo el mundo. El Concello cangués la integró este año en su oferta deportiva con un éxito sorprendente. Unos ochenta chavales se apuntaron al nuevo deporte y ayer participaron en el festival celebrado en el pabellón de Rodeira como aperitivo del I Campeonato Internacional de Capoeira Cangas 2009, clasificatorio para el europeo que se celebrará en abril en el Algarve.
Como a nadie se le ocurrió colocar ninguna indicación para dejar claro que la entrada no era por el portalón principal, el aficionado no tuvo más remedio que buscar por su cuenta, bajo la lluvia, el acceso al pabellón, por una puerta lateral. Ya dentro, cerca de un centenar de deportistas y un público discreto en número asistía a la presentación de los 15 maestros, monitores y árbitros que supervisaron el campeonato, entre ellos, dos campeones del mundo en la especialidad de lucha, Magrela y Teto.
Después, dirigidos por el Mestre Paulo Francisco Goioere, asentado en Australia, los protagonistas del festival, medio centenar de deportistas, muchos de ellos niños entre cinco y nueve años, empezaron a calentar siguiendo el ritmo de la tradicional música de capoeira que entonaban los maestros, siempre acompañados con birimbao, atabaque y pandeiro. Finalizó el entrenamiento con aplausos y comenzó la competición de los pequeños, en la que se primaba la destreza, la habilidad y la técnica.
Fueron llamados uno a uno, hicieron un círculo en el centro, se sentaron, y volvieron a sonar los instrumentos. Dos niños se situaron en cuclillas uno frente a otro. Comenzó su enfrentamiento.
A las acrobacias de uno, respondía su competidor con otras más complejas. Se trata, según indicó el maestro Fabiño (Fabio Jordâo, del Grupo Muzenza Capoeira, el monitor de la escuela municipal canguesa), de un juego de pregunta y respuesta.
Tras los pequeños se enfrentaron los de la categoría de diez a catorce años. Concluido el festival, comenzó el campeonato.
Muzenza lleva año y medio en Cangas fomentando la capoeira. A los ochenta niños de la escuela municipal se suman otros veinte adultos que se forman el el gimnasio Di Som. Cangas descubrió ya la capoeira y empieza de despuntar en este deporte.